S?bado, 11 de julio de 2009

 

Sexta entrega del libro “La Palabra de Dios ilumina tu camino” del P. Ángel Peña O.A.R.

Otra idea fundamental que aparece a lo largo de la Biblia es que nosotros debemos amar, que nuestra vida sólo tiene sentido en el amor a Dios y al prójimo. De estos dos mandamientos pende toda la Ley y los profetas (Mt 22, 40). Es decir, toda la Biblia está resumida en el gran mandamiento del amor a Dios y a los demás. Por eso, insiste tanto Jesús: Os doy un mandamiento nuevo, que os améis los unos a los otros (Jn 15, 12-17). El amor es la plenitud de la ley (Rom 13, 10).

 

Hay que amar a todos, hacer siempre el bien, bendecir, ayudar, servir. Nunca hacer daño a nadie. Incluso, dice Jesús: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen, bendecid a los que os maldicen y orad por los que os calumnian (Lc 6, 27-28).

 

Evidentemente, todo esto no es fácil, sobre todo amar a los enemigos. Pero Jesús ya nos ha dicho: Sin Mí no podéis hacer nada (Jn 15, 5). Pero con Él podemos todo. Así lo dice san Pablo: Todo lo puedo en Él que me fortalece (Fil 4, 13).

 

Otra idea fundamental es la necesidad que tenemos de confiar en Dios. Dios es un Papá poderoso, nosotros somos pobres seres humanos, siervos inútiles. Él lo puede todo, nosotros no podemos nada. De ahí la necesidad de confiar en Él en los momentos difíciles de la vida: ante una enfermedad, la muerte de un ser querido, ante problemas humanamente insolubles, ante el sufrimiento de cada día... Él quiere que confiemos en Él aunque, a veces, se haga esperar. Pero la confianza en Él es la prueba esencial para demostrarle hasta dónde llega nuestro amor. Nos dice: No tengas miedo, porque yo estoy contigo (Is 41, 10; 43, 4). Es realmente asombroso para quien lee detenidamente la Palabra de Dios que las palabras No tengas miedo se repiten incesantemente. Dios quiere que actuemos como niños pequeñitos que se dejan llevar por su Padre Dios. Él sabe a dónde nos lleva. Él sabe lo que necesitamos y cuándo lo necesitamos. Él lo sabe todo y Él tiene su plan para nosotros. Dejémonos llevar sin miedo, sabiendo que Él siempre está a nuestro lado y nunca nos dejará solos.

 

Esta idea de su compañía permanente es muy frecuente. Yo nunca te dejaré ni te abandonaré (Jos 1, 5). Yo te enseñaré el camino que debes seguir (Sal 32, 8). Aunque una madre se olvide de su hijo, yo nunca me olvidaré de ti. Te tengo grabado en la palma de mis manos (Is 49, 15-16). Yo estoy contigo y te bendeciré adondequiera que tú vayas y no te abandonaré hasta cumplir mis promesas (Gen 28, 15).


Tags: Biblia, palabra, Dios

Publicado por mario.web @ 2:48
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