Lunes, 25 de enero de 2010

EL ROSARIO: MEMORIAL DE LA VIDA Y MUERTE DE JESUCRISTO

 

Jesucristo, divino Esposo de nuestras almas, nuestro amigo dulcísimo, desea que recordemos sus beneficios y los apreciemos más que todas las cosas. Experimenta una gloria accidental – lo mismo que la Santísima Virgen y los santos del cielo – cuando meditamos con amor y devoción los sacrosantos misterios del rosario, que constituyen los más visibles efectos de su amor hacia nosotros y los más ricos presentes que pudo hacernos. Pues la Santísima Virgen y todos los santos gozan por ellos de su gloria.

La Beata Ángela de Foligno pidió un día al Señor que le indicara con qué ejercicio podía honrarlo más. Apareciósele Él en la cruz y le dijo: "¡Hija mía, contempla mis llagas!"

Así aprendió del Salvador amabilísimo que nada le es más agradable que la meditación de sus sufrimientos. Jesús le mostró después las heridas de su cabeza y varias circunstancias de sus tormentos, y le dijo: "He sufrido esto por tu salvación; ¿qué puedes hacer que iguale el amor que te tengo?".

El santo sacrificio de la misa honra infinitamente a la Santísima Trinidad, porque representa la pasión de Jesucristo y por él ofrecemos los méritos de su obediencia, sufrimientos y sangre. Toda la corte celestial recibe con la santa misa una gloria accidental. Varios doctores – entre ellos Santo Tomás – nos dicen, por la misma razón, que el cielo se alegra de la comunión que reciben los fieles, porque el Santísimo Sacramento es un memorial de la pasión y muerte de Jesucristo, y mediante él participan los hombres en sus frutos y avanzan en el camino de la salvación.

Ahora bien, el santo rosario – recitado con la meditación de los sagrados misterios – es un sacrificio de alabanza a Dios por el beneficio de nuestra redención y un devoto recuerdo de las Enseñanzas, de los sufrimientos, muerte y gloria de Jesucristo. Por tanto, es verdad que el rosario procura una gloria y gozo accidentales a Jesucristo, a la Santísima Virgen y a los demás bienaventurados. Quienes no desean nada tan importante para nuestra dicha eterna como vernos ocupados en un ejercicio tan glorioso al Señor y saludable para nosotros.

El Evangelio nos asegura que un pecador que

se convierte y hace penitencia alegra a todos los ángeles. Si para alegrar a los ángeles basta que un pecador abandone sus pecados y haga penitencia,¿qué alegría y júbilo no serán para la corte celestial, qué gloria para el mismo Jesucristo, el vernos meditar devota y amorosamente en este mundo sus milagros, humillaciones, tormentos y muerte cruel e ignominiosa? ¿Habrá algo más eficaz para conmovernos y llevarnos a sincera penitencia?

El cristiano que no medita los misterios del rosario demuestra gran ingratitud hacia Jesucristo y la poca estima que tiene a cuanto sufrió el divino Salvador para redimir al hombre. Su conducta parece decir que desconoce la vida de Jesucristo y que se preocupa poco o nada por conocer lo que Jesús ha hecho y sufrido por salvarnos. Y puede temer que, no habiendo conocido a Jesucristo o habiéndolo olvidado, sea rechazado el día del juicio con este reproche: "En verdad os digo que no os conozco".

Meditemos, pues, la vida, obras y sufrimientos del Salvador mediante el santo rosario. Aprendamos a conocer bien y a reconocer sus beneficios, para que Él nos reconozca como hijos y amigos suyos en el día del juicio.

La Reina de la Paz nos dice:

Viernes 25 de ENERO de 1991

El rosario puede hacer milagros.

"Queridos hijos, Hoy, como al principio, os invito a la oración. Que vuestra oración sea oración por la paz. Satanás es fuerte y desea destruir, no sólo vuestra vida humana, sino también la naturaleza y el planeta en el cual vivís. Por ello, queridos hijos, orad para poder, a través de la oración, ser protegidos con la bendición de la paz de Dios. Dios me ha enviado a vosotros para que os ayude, si queréis aceptar el rosario. El rosario por sí solo puede hacer milagros en el mundo y en vuestra vida. Yo os bendigo y permanezco con vosotros hasta que Dios lo quiera. Gracias por no traicionar mi presencia aquí, y gracias porque vuestra respuesta sirve a Dios y a la Paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!"


Tags: Rosario, memorial, vida, muerte, Jesucristo

Publicado por mario.web @ 19:31
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