La
falta de
perdón es como un veneno que tomamos a diario a gotas pero que
finalmente nos termina envenenando. Muchas veces pensamos que el perdón
es un regalo para el otro sin darnos cuenta que los únicos
beneficiados somos nosotros mismos.
El perdón es una expresión
de amor.
El perdón nos libera de ataduras que nos amargan el
alma y enferman el cuerpo.
No significa que estés de acuerdo con
lo que pasó, ni que lo apruebes.
Perdonar no significa dejar de
darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te
lastimó. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos
negativos que nos causaron dolor o enojo.
El perdón se basa en
la aceptación de lo
que pasó. La falta de perdón te ata a las personas con el
resentimiento. Te tiene encadenado. La falta de perdón es el veneno más
destructivo para el espíritu ya que neutraliza los recursos
emocionales que tienes.
El perdón es una declaración que puedes
y debes renovar a diario. Muchas veces la persona más importante a la
que tienes que perdonar es a ti mismo por todas las cosas que no fueron
de la manera que pensabas.
"La declaración del Perdón es la
clave para liberarte".
PIENSA MUY BIEN !
¿Con qué personas estás resentido, hasta el punto
de no hablarle? ¿A quienes no puedes perdonar?
¿Tu eres infalible y por eso no puedes perdonar
los errores ajenos?
Perdona para que puedas ser perdonado,
recuerda que con la vara que mides, serás medido...
"Aliviana
tu carga y estarás más libre para moverte hacia tus objetivos".
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