Jueves, 11 de febrero de 2010


Parte 51 del libro “Católico conoce tu fe” del P. Angel Peña. O.A.R.

 

 

A ti, que tantas veces has dicho que no crees en Dios. A ti, que me preguntas, entre burlón y escéptico ¿has visto a Dios? A ti, que me pediste al borde del suicidio: dame un poco de tu esperanza. A ti, que me confesaste en un momento de sinceridad: mi ateísmo está vacío. A ti, madre, que ante tu único hijo atropellado por un camión, gritaste: ya no creo en Dios. A ti, que después de tantas oraciones seguiste con tu cáncer implacable hasta la muerte y me dijiste: Dios ha muerto en mi vida. A ti, y a tantos como tú, que ya no tienen esperanza y no pueden creer en un Dios bueno y misericordioso y me preguntas: ¿dónde está tu Dios?.

 

No te contestaré con el catecismo, diciéndote que está en el cielo. No te diré que está en el templo, porque no tienes fe. Ni siquiera te diré que leas la Biblia, porque no crees en ella. Pero sí te diré: búscalo en tu corazón y lo encontrarás. Allí, en el interior de ti mismo, oirás su voz. Cuando en la oscuridad de la noche no puedas dormir y pienses en tu vida podrida y sientas una gran nostalgia de felicidad, allí escucharás su voz. En la voz de tu conciencia, escucharás la voz de Dios, de ese Dios cercano, Padre y amigo, que nunca te deja solo ni te abandona.

 

¿Nunca has sentido su alegría en tu corazón, cuando obrabas bien? ¿Nunca has sentido su reproche al obrar mal? El es AMOR, PERDON y MISERICORDIA y está esperando como el Padre del hijo pródigo a que te acerques para darte un abrazo y hacer una fiesta contigo en tu corazón. Dale la oportunidad de hacerlo feliz. Pídele perdón, pídele ayuda. No dudes, no razones, AMA. Desde siglos y siglos muchos hombres antes que tú lo encontraron y amaron. ¿Vas a dudar de su experiencia? ¿Te crees más inteligente que ellos? ¿Nunca has visto su mirada a través de las estrellas, de las flores, de los mares o de las montañas? ¿Nunca has sentido su amor a través del amor de un ser querido? Hay muchos ejemplos de hombres sin fe que llegaron a ser auténticos cristianos. Veamos:

 

André  Frossard.- Conocido escritor francés, fallecido a los 80 años el 1.2.1995. Fue hijo del secretario general del partido comunista francés y ateo hasta los treinta y tres años. En su libro “Dios existe, yo lo encontré”, nos cuenta su conversión y su experiencia de Dios. Por eso, pudo escribir: “Señor, ni toda la eternidad sería suficiente para decirte cuánto te amo”.

 

Douglas Hyde.- Famoso periodista comunista inglés. Nos narra su conversión, ocurrida en 1948 en su libro “Yo creí”.

 

Alexis Carrel.-_Premio Nóbel de medicina, francés (18731944). En su libro “Un viaje a Lourdes” relata su conversión al visitar el santuario de Lourdes y al ver con sus propios ojos un milagro sorprendente por intercesión de María. Allí en Lourdes, hay una comisión internacional de médicos para estudiar los casos de curaciones y hasta ahora, han determinado que 67 casos son inexplicables para la ciencia.

 

Paul Claudel.- Filósofo francés que se convirtió la noche de Navidad de 1886 estando asistiendo a las Vísperas en la Iglesia de N. Dame de París. Escribió: «En un instante, comprendí lo que era Dios, no el Dios de los filósofos, sino el Dios real y vivo. Entendí el inmenso y palpable amor de Cristo por los hombres y pude entender también mi propia miseria y abyección»

 

Manuel García Morente.- Filósofo español, que se convirtió la noche del 29 de abril de 1937 en París, ante la presencia de Jesús: «Volví la cara hacia el interior de la habitación y me quedé petrificado. Allí estaba El, yo no lo veía, no lo oía, yo no lo tocaba pero El estaba allí y yo permanecía inmóvil, agarrotado por la emoción. Y lo percibía, pero no tenía ninguna sensación ni en la vista, ni en el oído ni en el tacto ni en el olfato ni en el gusto. Sin embargo, lo percibía allí presente con entera claridad y no podía caberme la menor duda de que era EL ¿Cómo era esto posible? Yo no lo sé. No sé cuánto tiempo permanecí inmóvil y como hipnotizado ante su presencia. Sí sé que no me atrevía a moverme y que hubiera deseado que todo aquello (El allíGui?o durara eternamente, porque su presencia me inundaba de tal y tan íntimo gozo que nada es comparable al deleite sobrehumano que yo sentía. ¿Cuándo terminó la estancia de El allí? Tampoco lo sé. Terminó. En un instante desapareció. Una milésima de segundo antes estaba El allí y yo le percibía y me sentía inundado de ese gozo sobrehumano, que he dicho. Una milésima de segundo después, ya no estaba El allí Ya no había nadie en la habitación».

 

Y fue tal el impacto que recibió que no sólo se convirtió, sino que se hizo sacerdote, un santo sacerdote.

 

Podríamos seguir citando otros muchos convertidos famosos del ateísmo. Ellos con su vida posterior pudieron demostrar al mundo que Dios existe y que vale la pena ser cristiano. Sin El no podemos ser felices.


Tags: libro, católico, Dios, existe

Publicado por mario.web @ 19:45  | religion
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Comentarios
Publicado por nAZARET
Viernes, 26 de marzo de 2010 | 18:47
Voy a resumir mucho mi comentario, Jesucristo existio, era una persona cuya mentalidad no era habitual en la epoca, el reclamaba que no existiera exclavitud y mucha gente lo escucho, era basico su pensamiento, venid conmigo y trabajareis para ustedes mism