Viernes, 19 de febrero de 2010

Mañana en la mañana abriré tu corazón le explicaba el cirujano a un niño. Y el niño interrumpió:
- ¿Usted encontrará a Jesús allí?
El cirujano se quedó mirándolo, y continuó: 
- Cortaré una pared de tu corazón para ver el daño completo.
- Pero cuando abra mi corazón, ¿encontrará a Jesús ahí?, volvió a interrumpir el niño.
El cirujano se volvió hacia los padres, quienes estaban sentados tranquilamente. 
- Cuando haya visto todo el daño allí, planearemos lo que sigue, ya con tu corazón abierto.
- Pero, ¿usted encontrará a Jesús en mi corazón? La Biblia bien claro dice que Él vive allí. Las alabanzas todas dicen que Él vive allí....- ¡Entonces usted lo encontrará en mi corazón! 
El cirujano pensó que era suficiente y le explicó: 
- Te diré que encontraré en tu corazón. Encontraré músculo dañado, baja respuesta de glóbulos rojos, y debilidad en=2 0las paredes y vasos. Y aparte me daré cuenta si te podamos ayudar o no. 
- ¿Pero encontrará a Jesús allí también? Es su hogar, Él vive allí, siempre está conmigo.
El cirujano no toleró más los insistentes comentarios y se fue. Enseguida se sentó en su oficina y procedió a grabar sus estudios previos a la cirugía: 
- Aorta dañada, vena pulmonar deteriorada, degeneración muscular cardiaca masiva. Sin posibilidades de trasplante, difícilmente curable. Terapia: analgésicos y reposo absoluto. - Pronóstico: tomó una pausa y en tono triste dijo: 
- Muerte dentro del primer año. 
Entonces detuvo la grabadora. 
- Pero, tengo algo más que decir: - ¿Por qué? pregunto en voz alta -¿Por qué hiciste esto a él? Tú lo pusiste aquí, tú lo pusiste en este dolor y lo has sentenciado a una muerte temprana. ¿Por qué? 
De pronto, Dios, nuestro Señor le contestó: 
- El niño, mi oveja, ya no pertenecerá a tu rebaño porque él es parte del mío y conmigo estará toda la eternidad. 
Aquí en el cielo, en mi rebaño sagrado, ya no tendrá ningún dolor, será confortado de una manera inimaginable para ti o para cualquiera. 
Sus padres un día se unirán con él, conocerán la paz y la armonía juntos, en mi reino y mi rebaño sagrado continuará creciendo.
El cirujano empezó a llorar terriblemente, pero sintió aun más rencor, no entendía las razones. Y replicó: 
- Tú creaste a este muchacho, y también su corazón ¿Para qué? ¿Para que muera dentro de unos meses?
El Señor le respondió: 
- Porque es tiempo de que regrese a su rebaño, su tarea en la tierra ya la cumplió. 
Hace unos años envié una oveja mía con dones de doctor para que ayudara a sus hermanos, pero con tanta ciencia se olvidó de su Creador. Así que envié a mi otra oveja, el niño enfermo, no para perderlo sino para que regresara a mí aquella oveja perdida hace tanto tiempo. 
El cirujano lloró y lloró inconsolablemente. Días después, luego de practicar la cirugía, el doctor se sentó a un lado de la cama del niño; mientras que sus padres lo hicieron frente al médico. El niño despertó y murmurando rápidamente preguntó: 
- ¿Abrió mi corazón?
- Si - dijo el cirujano-
- ¿Qué encontró? - preguntó el niño - 
- Tenías razón, encontré allí a Jesús.

 


Tags: cirujano, pensamiento, reflexión

Publicado por mario.web @ 23:51
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