Martes, 16 de marzo de 2010

Autor: Padre Miguel Rivilla San Martin

Es comparable la oración con uno de tantos artilugios electrónicos (radio- televisión-móvil –ordenador) de los que hacemos uso cada DIA, con la mayor naturalidad,millones de personas en el mundo entero. No existen barreras de ningún tipopara ellos, gracias a la electrónica.

 

Encualquier sitio, en cualquier momento del DIA o de la noche y en cualquiercircunstancia podemos, en unos instantes, ponernos en comunicación directa concualquier receptor que sintonice con nosotros, aunque este a miles de kilómetros.

 

Lomismo pasa con la oración. Desde lo más profundo de nuestro ser, incluso sinpalabras, en cualquier momento y circunstancia de nuestra vida, podemossintonizar, sin exigencias previas, con Dios nuestro Padre, el receptor ydestinatario omnipotente y misericordioso, que puede y quiere atendernos entodo lo que nosotros precisemos.

 

Unavez realizada la conexión, a nadie, absolutamente a nadie, debe resultargravoso y difícil la mutua comunicación .Es la oración, en genial fraseteresiana, “una conversación amigable y amorosa con Aquel, que sabemos que nosama”.¿Por que no recurrimos a la oración, amigos, al menos con la mismafrecuencia que usamos los medios electrónicos? .

 

Nuncaolvidemos que la oración es el poder del hombre y la debilidad de Dios.


Tags: oración, electrónica

Publicado por mario.web @ 18:29  | religion
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios