Martes, 23 de marzo de 2010

Autor: Padre Miguel Rivilla San Martín

 

El cardenal de Toledo, monseñor Canizares, el día de la Asunción, en su homilía, abordo un problema actual y pronuncio unas lucidas palabras que, por el bien de todos, no se deberían echar en saco roto.”No es posible un Estado ateo, porque se vuelve contra el hombre”.Es evidente.

 

Dios, en su sabiduría infinita, puso en el corazón y en la mente de la humanidad, la Ley natural, especificada mas tarde en el Sinai, con el Decálogo. Esta ley divina siempre ha estado en vigencia y por si sola es suficiente para regular el comportamiento de todos.

 

Ahora bien, cuando se prescinde de Dios o se legisla “como si no existiese”, se impone el relativismo, carente de fundamento moral. Por si mismo es cambiante y su fin es afianzarse en el poder, sea como sea.

 

Un Estado ateo es una dictadura de los laicistas que gobiernan, que ponen o quitan las leyes a su conveniencia y por eso no están al servicio del hombre, sino al servicio de su poder, su ideología o interés partidista, caiga quien caiga. Solo el respeto y la obediencia a la Ley divina, hace a los hombres verdaderamente libres...


Tags: laicismo, contra, hombre

Publicado por mario.web @ 8:10
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