Viernes, 26 de marzo de 2010

Génesis 1:26-27

 

¿Cual es el propósito de la vida? Durante siglos, la gente ha estado tratando de responder esa pregunta. Se han escrito libros sobre el tema, y los filósofos han formulado muchas respuestas. El Señor dice que El tiene una razón para habernos puesto en la tierra: para que seamos portadores de Su imagen.

 

La intención del Padre celestial desde el comienzo fue formar personas a Su semejanza, pero el pecado de Adán y Eva dio inicio a un efecto expansivo que sigue hasta hoy. Por cuanto la humanidad es pecaminosa, ninguno de nosotros puede ser como el Señor. Dios sabía que Su creación humana tomaría decisiones equivocadas (ese era el riesgo al darnos libre albedrío) aun antes de que El estableciera los fundamentos de la tierra, y por eso hizo un plan de redención: cualquier persona que quiera ser justificada por el Padre, es libre de culpa por medio del sacrificio de Su Hijo, Jesucristo.

 

La salvación nos convierte en nuevas criaturas que pueden comenzar otra vida... Dios desea que vivamos como Jesús quiere. Para eso, El moldea nuestro espíritu y nuestro carácter, un proceso que no termina hasta que recibamos nuestros cuerpos eternos y nos convirtamos en un verdadero reflejo de nuestro Señor. Mientras permanezcamos en la tierra, seremos modelos de Jesús a quienes son parte de nuestra esfera de influencia.

 

Como Padre, Dios le agrada ver madurar a Sus hijos a semejanza de El. No importa el éxito o los logros que podamos alcanzar, El no dejara que estamos contentos si no experimentamos Su obra de transformación. No tendremos paz ni gozo hasta que nos sometamos al plan del Señor, porque ser portadores de Su imagen es el verdadero propósito de nuestra vida.


Tags: propósito, ida

Publicado por mario.web @ 20:49
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