Mi?rcoles, 31 de marzo de 2010

“La Horas de la Pasión"

 

Revelaciones

 

De Nuestro Señora la Beata  Luisa Picarreta

 

 

LUISAPICCARRETA

Pequeña Hijade la Divina Voluntad (1865-1947)

 

 

Preparación Antesde la

Meditación

 

OhSeñor mío Jesucristo, postrada ante tu divina presencia, suplico a tuamorosísimo corazón que quieras admitirme a la dolorosa meditación de lasveinticuatro horas en las que por nuestro amor quisiste padecer, tanto en tucuerpo adorable como en tu alma santísima, hasta la muerte de cruz.  Ah, dame tu ayuda, gracia, amor,profunda compasión y entendimiento de tus padecimientos mientras medito ahorala hora Y por las que nopuedo meditar te ofrezco la voluntad que tengo de meditarlas, y quiero en miintención meditarlas durante todas las horas en que estoy obligada a dedicarmea mis deberes, o a dormir.  Acepta,oh misericordioso Señor, mi amorosa intención y haz que sea de provecho para míy para muchos, como si en efecto hiciera santamente todo lo que deseopracticar.

 

 


 
PRIMERA HORA

Delas 5 a las 6 de la tarde

 

Jesússe despide de su Madre Santísima

Graciaste doy, oh Jesús, por llamarme a la unión contigo por medio de la oración, ytomando tus pensamientos, tu lengua, tu corazón y fundiéndome toda en tuVoluntad y en tu amor, extiendo mis brazos para abrazarte y apoyando mi cabezasobre tu corazón empiezo:

 

OhCelestial Mamá, la hora de la separación se acerca y yo vengo a Ti.  ¡Oh Madre, dame tu amor y tusreparaciones, dame tu dolor, porque junto contigo quiero seguir paso a paso aladorado Jesús!

Yhe aquí que Jesús viene y Tú con el alma rebosante de amor corres a suencuentro, pero al verlo tan pálido y triste el corazón se te oprime por eldolor, las fuerzas te abandonan y estás a punto de desfallecer a suspies.  Oh dulce Mamá mía,¿sabes por qué ha venido a Ti el adorable Jesús?  ¡Ah!  Él ha venido para darte el últimoadiós, para decirte la última palabra, para recibir el último abrazo.

OhMamá, a Ti me estrecho con toda la ternura de la cual es capaz este mi pobrecorazón, a fin de que estrechado y unido a Ti, también yo pueda recibir losabrazos del adorado Jesús.  ¿Medesdeñarás acaso Tú?  ¿No esmás bien un consuelo para tu corazón tener un alma a tu lado y que compartacontigo las penas, los afectos, las reparaciones?

OhJesús, en esta hora tan desgarradora para tu ternísimo corazón, qué lección nosdas de filial y amorosa obediencia hacia tu Mamá.  ¡Qué dulce armonía hay entre Tú yMaría, qué suave encanto de amor que sube hasta el trono del Eterno y seextiende para salvación de todas las criaturas de la tierra!

OhCelestial Mamá mía, ¿sabes qué quiere de Ti el adorado Jesús?  No quiere otra cosa que tu últimabendición.  Es verdad que detodas las partes de tu ser no salen sino bendiciones y alabanzas a tu Creador,pero Jesús al despedirse de Ti quiere oír las dulces palabras: “Te bendigo oh Hijo.”  Y este te bendigo aleja todas lasblasfemias de sus oídos, y dulce y suave desciende a su corazón; y casi comopara poner una defensa a todas las ofensas de las criaturas, Jesús quiere tu“te bendigo.”

Yome uno a Ti, oh dulce Mamá, sobre las alas del viento quiero girar por el Cielopara pedir al Padre, al Espíritu Santo, a todos los ángeles, un “te bendigo”para Jesús, a fin de que yendo a Él le pueda llevar sus bendiciones.  Y aquí en la tierra quiero ir a todaslas criaturas y pedir de cada labio, de cada latido, de cada paso, de cadarespiro, de cada mirada, de cada pensamiento, bendiciones y alabanzas a Jesús,y si ninguno me las quiere dar, yo quiero darlas por ellos.

Ohdulce Mamá, después de haber girado y vuelto a girar para pedir a la TrinidadSacrosanta, a los ángeles, a todas las criaturas, a la luz del sol, al perfumede las flores, a las olas del mar, a cada soplo de viento, a cada llama defuego, a cada hoja que se mueve, al centellear de las estrellas, a cadamovimiento de la naturaleza un “te bendigo”, vengo a Ti y uno mis bendiciones alas tuyas.

DulceMamá mía, veo que recibes consuelo y alivio por esto, y ofreces a Jesús todasmis bendiciones en reparación de las blasfemias y maldiciones que Él recibe delas criaturas.  Peromientras te ofrezco todo, oigo tu voz temblorosa que dice: “Hijo, bendícemetambién a Mí.”

Ohdulce amor mío, Jesús, bendíceme también a mí junto con tu Mamá, bendice mispensamientos, mi corazón, mis manos, mis obras, mis pasos, y junto con tu Mamábendice a todas las criaturas.

OhMadre mía, al mirar el rostro del adolorido Jesús, pálido, triste, desgarrador,se despierta en Ti el recuerdo de los dolores que dentro de poco Él deberásufrir.  Adivinas su rostrocubierto de salivazos y lo bendices, la cabeza traspasada por las espinas, losojos vendados, el cuerpo desgarrado por los azotes, las manos y los piestraspasados por los clavos, y adonde quiera que Él está a punto de ir, Tú losigues con tus bendiciones, y junto contigo lo sigo también yo.  Cuando Jesús sea golpeado por losazotes, coronado de espinas, abofeteado, traspasado por los clavos, dondequieraencontrará junto a tu “te bendigo”, el mío.

Oh,Jesús, oh Madre, os compadezco; inmenso es vuestro dolor en estos últimosmomentos, el corazón de uno parece que arranque el corazón del otro.  Oh Madre arranca mi corazón de latierra y átalo fuerte a Jesús, a fin de que estrechado a Él pueda tomar partede tus dolores, y mientras os estrecháis, os abrazáis, os dirigís las últimasmiradas, los últimos besos, estando yo en medio de vuestros dos corazones puedarecibir vuestros últimos besos, vuestros últimos abrazos.  ¿No veis que yo no puedo estar sinVosotros, no obstante mi miseria y mi frialdad?

Jesús,Mamá, tenedme estrechada a Vosotros, denme vuestro amor, vuestro Querer,saetead mi pobre corazón, estrechadme entre vuestros brazos, y junto contigo,oh dulce Madre, quiero seguir paso a paso al adorado Jesús con la intención dedarle consuelo, alivio, amor y reparación por todos.

OhJesús, junto a tu Mamá te beso el pie izquierdo suplicándote que quierasperdonarme a mí y a todas las criaturas por cuantas veces no hemos caminadohacia Dios.

Besotu pie derecho, perdóname a mí y a todos por cuantas veces no hemos seguido laperfección que Tú querías de nosotros.

Tebeso la mano izquierda pidiéndote nos comuniques tú pureza.

Besotu mano derecha, bendíceme todos mis latidos, pensamientos, afectos, a fin deque validados por tu bendición todos se santifiquen, y junto conmigo bendicetambién a todas las criaturas, y sella la salvación de sus almas con tubendición.

OhJesús, junto a tu Mamá te abrazo, y besándote el corazón te ruego que pongas enmedio de vuestros dos corazones el mío, a fin de que se alimente continuamentede vuestros amores, de vuestros dolores, de vuestros mismos afectos, deseos yde vuestra misma Vida.

Asísea.

 

 


OfrecimientoDespués de Cada Hora

 

AmableJesús mío, Tú me has llamado en esta hora de tu Pasión para hacerte compañía, yyo he venido.  Me parecíaoírte angustiado y doliente que oras, reparas y sufres, y con las palabras másconmovedoras y elocuentes suplicas la salvación de las almas... He tratadode seguirte en todo; ahora, debiéndote dejar por mis acostumbradas ocupaciones,siento el deber de decirte “gracias” y un “te bendigo”.  Sí, oh Jesús, gracias te repito mil ymil veces y te bendigo por todo lo que has hecho y padecido por mí y por todos;gracias y te bendigo por cada gota de sangre que has derramado, por cadarespiro, por cada latido, por cada paso, palabra, mirada, amargura, ofensa quehas soportado.  En todo, ohmi Jesús, quiero ponerte un “gracias” y un “te bendigo.”  Ah mi Jesús, haz que todo mi ser teenvíe un flujo continuo de agradecimientos y bendiciones, de manera que atraigasobre mí y sobre todos el flujo de tus gracias y bendiciones.  Ah Jesús, estréchame a tu corazóny con tus santísimas manos márcame todas las partículas de mi ser con tu “tebendigo”, para hacer que no pueda salir de mí otra cosa que un himno continuode agradecimiento hacia Ti.  Nuestroslatidos se tocarán continuamente, de manera que me darás vida, amor, y unaestrecha e inseparable unión contigo.  Ah,te ruego mi dulce Jesús, que si ves que alguna vez estoy por dejarte, tu latidose acelere más fuerte en el mío, tus manos me estrechen más fuerte a tucorazón, tus ojos me miren y me lancen saetas de fuego, a fin de quesintiéndote, rápidamente me deje atraer a la unión contigo.

Ahmi Jesús, mantente en guardia para que no me aleje de Ti, y te suplico queestés siempre junto a mí y que me des tus santísimas manos para hacer juntoconmigo lo que me conviene hacer.  MiJesús, ah, dame el beso del Divino Amor, abrázame y bendíceme; yo te beso en tudulcísimo corazón y me quedo en Ti.


Tags: hora, Pasión, libro, Luisa, Piccarreta

Publicado por mario.web @ 8:43
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios