Mi?rcoles, 31 de marzo de 2010
fuente www.san-pablo. com.ar

Queridos catequistas, mi reflexión de hoy busca internarse en sus corazones, desde esta pregunta: ¿Es tema de catequistas la vocación? ¿Qué relación tiene esto con la cantidad de demandas que nos trae la tarea catequística?

Como son muchos los catequistas que solicitan materiales, encuentros, ideas, para dar su catequesis tal vez nos preguntamos si la solución se encuentra en la cantidad de libros, subsidios, dinámicas, etc. O si hay algo más de fondo, algo que no nos satisface en nuestras raíces, podríamos decir, ¿en la raíz de nuestra vocación de catequistas?

Si hacemos una brevísima reseña histórica, podemos reconocer que hasta antes del Concilio Vaticano II, el tema vocacional estaba entrañablemente unido a la vida religiosa y sacerdotal. Legiones de mujeres y varones se consagraban enteramente a la oración, la comunión y la misión en la Iglesia, teniendo una fuerte repercusión social. Cuántas veces escuchamos que en esos tiempos tener un hijo o una hija consagrados era una bendición especial para la familia, que se consideraba elegida y de alguna manera elevada en dignidad. Los jóvenes salían de sus familias con un ideal claro y una entrega muy generosa, dispuestos a todo por Dios y por la Iglesia, buscando su santificación y la de sus hermanos.

Pero, los tiempos fueron cambiando. Los famosos noviciados de 90 candidatos en las grandes casas religiosas o conventos fueron quedando atrás. También fueron cambiando la familia y la sociedad.

El Concilio Vaticano II no fue ajeno a este fenómeno de transformació n e introdujo en este tema mucha luz y novedad, ampliando horizontes y al mismo tiempo invitando a cada cristiano a asumir su "vocación".

La Constitución "Lumen gentium", abre nuestro horizonte vocacional y nos descubre un abanico de llamadas, que con sus carismas y dones, enriquecen, dan brillo y llenan de colores a la Iglesia.

El capítulo III nos ilumina sobre la vocación de los obispos y sacerdotes; en el capítulo VI sobre la vocación religiosa y consagrada; el capítulo IV sobre la vocación de los laicos y sus florecientes carismas, ministerios y misión. Pero especialmente en el capítulo V, nos recuerda que todos tenemos una vocación universal que brota del bautismo, de la santidad, cada uno en su estado de vida.

"Para poder discernir las vocaciones en la Iglesia, cada cristiano debe aprender a escuchar el regalo de la llamada y a responder fielmente a lo que Dios le pide como encargo en estos tiempos nuevos y cambiantes" [1].

Cuando los párrocos se preguntan: ¿Cómo hacer para convocar catequistas? Cuando los catequistas se preguntan: ¿Cuándo tendremos un sacerdote o una religiosa que nos acompañe y asesore? Cuando la comunidad se pregunta: ¿Dónde están los encargados de la liturgia, o el ministerio del canto? Cuando los enfermos se preguntan: ¿Dónde están los ministros que nos traigan la eucaristía? Cuando las familias se preguntan: ¿Cuándo nos visitarán los misioneros católicos? En fin, pueden ustedes agregar las que han escuchado o planteado en algún momento… Yo me pregunto, ¿qué estamos haciendo por las vocaciones?, ¿estamos involucrados los catequistas en este proyecto de sembrar, acompañar y dejar florecer las vocaciones? Todas las vocaciones, todos los ministerios, para toda la misión de la Iglesia, para la evangelizació n.

¿Hasta donde somos responsables? ¿Cómo nos hacemos cargo? ¿Tenemos conciencia de la profundidad y amplitud de este tema?

Las vocaciones son un tema para catequistas, porque en sus manos está la siembra para la Iglesia que queremos. Y no hablamos entonces sólo de sacerdotes y religiosos, sino de la vocación de ser cristiano por el bautismo, de donde brota el llamado a ser misionero, catequista, ministro, animador, agente de pastoral, etc.

Y me despido de ustedes con una frase del papa Pablo VI: "Toda vocación es la respuesta de Dios a las voces suplicantes de la humanidad". No podemos entonces quedarnos quietos, la humanidad doliente espera.

 

[1] P. Martín Dolzani, Hablemos de las vocaciones. La propuesta de la Iglesia, en: «Insertos de "Liturgia Cotidiana"» (Lima, PerúGui?o.

Tags: vocación, tema, catequistas, catequesis

Publicado por mario.web @ 10:05
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