Mi?rcoles, 31 de marzo de 2010

¡Preocuparse! ¿Preocuparse? ¿Qué saca uno con la

preocupación?

 

            Si eso nunca evita ningún problema ni aflicción.

            Produce indigestión, y de noche horas de desgracia.

 

            Por radiantes que sean los días pones cara de circunstancias.

            Hablas en tono acerbo y te vistes de pesimismo.

            No puedes vivir con nadie, ni siquiera contigo mismo.

 

            ¡Preocuparse! ¿Preocuparse? ¿Qué saca uno con la preocupación?

            Si eso nunca evita ningún problema ni aflicción.

 

            ¡Orar! ¿Orar? ¿Qué saca uno con ponerse a orar?

 

            La oración renueva la vida, cambia en bien el malestar.

            Es buena para la digestión y hace las noches apacibles.

            Arroja rayos de luz radiante aun en los días más grises.

 

            Pone amor en tu voz, y una sonrisa en tu rostro,

            te hace vivir feliz, ya sea tú solo o con otros.

 

            ¡Orar! ¿Orar? ¿Qué saca uno con ponerse a orar?

 

            Del Cielo hace bajar Amor y en ti lo hace obrar.

 

            ¡Alabar! ¿Alabar? ¿Qué saca uno con la alabanza?

 

            Satisface el corazón de Dios, con ella la felicidad te alcanza.

            Es un tónico para el alma, te mantiene siempre radiante.

 

            En memoria de Sus muchos favores te inspira a cantar triunfante.

            Si hablas en tono de alabanza con un "gracias" en tu rostro escrito,

            la gente querrá vivir contigo, no quedarás solito.

 

            ¡Alabar! ¿Alabar? ¿Qué saca uno con la alabanza?

 

            La alabanza dice que Dios es bueno: la experiencia deja de ello constancia.

            (Fil.4:6,7)


Tags: preocuparse, orar, alabar

Publicado por mario.web @ 10:25
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