Mi?rcoles, 31 de marzo de 2010

Autor: Adhemar Cuellar

Salmo  27,4  “Una cosa al Señor solo le pido, la cosa que yo busco es habitar en la casa del Señor mientras dure mi vida, para gozar de la dulzura del Señor y cuidar de su santuario”.

A lo largo de nuestra vida, nuestros sueños y deseos van cambiando. 
En la niñez soñamos con jugar y jugar todo el día 
En la Juventud soñamos y deseamos ser populares, queremos ser el centro de atención. 
Cuando somos adultos soñamos y deseamos tener una familia 
Después soñamos y queremos tener muchas cosas materiales, 
 en fin toda nuestra vida estará llena de sueños, aspiraciones, peticiones y necesidades. 
En este  tiempo, vemos en la televisión que han aprovechado los sueños de muchas personas y han creados programas televisivos como ser: 
Bailando por un sueño, Cantado por un Sueño. Etc. Etc. 
Hoy como creyente, como hijo del Dios Altísimo quiero invitarte que te unas a un nuevo programa,  un nuevo concurso, un nuevo evento y este se llama: 
ORANDO  POR UN SUEÑO”

¿En este momento cual es su sueño?

Celestina una noche mientras dormía tuvo un sueño. 
Al día siguiente en el desayuno compartía con su esposo este sueño diciéndole: 
Celestino te cuento que anoche tuve un sueño muy bello y hermoso, soñaba que  me llevabas de compras, soñé que  me comprabas ropa,  joyas,  soñaba que por fin me comprabas los zapatos que vengo pidiéndote por mucho tiempo,  y Celestina emocionada pregunta a su amado Celestino: 
¿Sabes lo que significa todo eso? 
-Por supuesto… inmediatamente responde Celestino; eso significa que
: ESTABAS SOÑANDO…

En este momento los sueños y deseos de cada uno de nosotros son diferentes: 
-Hay quienes sueñan obtener un trabajo 
-Muchos sueñan con alcanzar terminar una carrera y ser excelentes profesionales 
-Innumerables personas sueñan comprarse una casa, tener lujosos autos, sueñan tener dinero en abundancia. 
-Los flojos sueñan con descansar todo el tiempo 
-Los chismosos soñaran con hablar y hablar del prójimo 
-Los borrachos sueñan con el licor y las cervezas. 
-Hay miles de mujeres soñando, esperando que su esposo regrese a casa. 
-Otras sueñan con tener una familia. 
Hay diferentes sueños, deseos y aspiraciones, Pero hoy quiero que meditemos en el sueño de David,  sus deseos y aspiraciones que nos narran el Salmo 27,4 nos pueden ayudar a encontrar todo lo que soñamos y anhelamos. Volvamos a leer con atención lo que este versículo nos dice: 
“Una cosa al Señor solo le pido. La cosa que yo busco, lo que estoy buscando es morar, habitar en la casa del Señor mientras dure mi vida” 
El soñar, anhelar, desear y buscar al Señor hará que todas nuestras metas anhelos y necesidades se cumplan.  
El Salmo 37,4 dice: 
“Disfruta pensando en Yahvé, Pon tu alegría en el, Ámalo con ternura, 
Que el Señor sea tu deleite, y El te dará lo que desea, ansia y pida tu corazón, El cumplirá tus deseos más profundos” 
Nuestros sueños son posibles porque Dios es el dueño de todo.  
Su palabra dice que si soñamos, y esperamos en el, todo será hecho.

Oración: Señor en este día me acerco a ti, con un corazón lleno de sueños anhelos y necesidades,  Señor pero hoy quiero dejar de lado todos mis sueños humanos y terrenales, cambio mis metas y aspiraciones, hoy quiero decirte sinceramente que mi sueño más profundo, es el de conocerte, Señor en este día quiero pedirte y decirte con el corazón emocionado que deseo buscarte y conocerte todos los días de mi vida, quiero Señor acercarme a ti, caminar a tu lado, vivir en tu presencia,  por fe, creo  que a tu lado todas mis necesidades, todos mis sueños se harán realidad,  Señor quiero alegrarme en tu presencia,  quiero disfrutar pensando en Ti,  Quiero amarte con ternura, y estoy seguro que al hacerlo, Tu mi Señor, me darás lo que desea, ansia,  pide y necesita  mi corazón.  Gloria a Ti Señor. Amén


Tags: orando, sueño

Publicado por mario.web @ 19:55
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios