Lunes, 05 de abril de 2010

Autor: Adhemar Cuellar
“Pues cuando nosotros éramos incapaces de salvarnos, Cristo a su debido tiempo, murió por los pecadores. Pero Dios prueba que nos ama, en que, cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros” Romanos 5,6.8

 

En clases de catecismo el Padrecito dice:

- Espero que hayan realizado la tarea de religión.

Uno de los niños  entrega la tarea diciendo:

- Si padre aquí están todas las respuestas a las preguntas que nos dio. Nosotros también hicimos la tarea responden los otros niño. Pero aun faltaba Tavito. 

El padrecito  al ver que la hoja del niño en vez de tener las respuestas, solo tenía dibujado una imagen pregunta ¿Dónde está tu tarea?  El niño con orgullo  responde:   

-Me pareció que mi esfuerzo tenía que estar dedicado a algo más importante, por eso  hice esta obra de arte, mírelo bien padre,  ¡DIBUJE A DIOS!  ¿Qué  has dicho? Pregunta asombrado el padrecito.   Nadie sabe como es el rostro  de Dios.   Entonces el niño con alegría exclama: ¡Por eso lo hice! ¡AHORA LO SABRAN!, ahora sabrán como es el rostro de Dios…

 

Nadie ha visto a Dios,  Pero llegada la plenitud de los tiempos, Dios padre quiso mostrarnos su rostro, Dios quiso revelarnos como era su figura, El quiso mostrarnos la dimensión de su amor, por eso envió a su Hijo.

 Jesucristo es la imagen del dios invisible,  En Cristo Jesús se nos ha mostrado el verdadero rostro de Dios.

El rostro de Dios se hace demasiado evidente  en la Cruz,  al mirar y contemplar  a Jesucristo crucificado podemos contemplar la imagen de un padre que nos amo tanto hasta llegar al extremo de sacrificar a su propio hijo.

En la cruz Dios padre quiere mostrarnos su inmenso amor,  su infinita misericordia.

El Getsemaní,  la flagelación, la corona de espinas,  la cruz, y la crucifixión  de Jesucristo, tienen  el objetivo principal de mostrarnos  el verdadero rostro de Dios,  Imagen que podemos resumir de la siguiente manera:

-El rostro de Dios es compasivo

-La imagen de Dios está llena de gracia

-La figura de Dios es infinitamente  misericordiosa.

  En este momento especial de nuestra vida, levantemos nuestra mirada  hacia la Cruz, contemplemos y meditemos en la pasión de Cristo.  Al hacerlo  Dios padre  estará diciéndonos al oído:   Si no conocían mi rostro, si no conocían aun como soy YO,  ¡AHORA LO SABRAN!,  miren a la cruz, y sabrán como es mi rostro, conocerán como es mi AMOR y MISERICORDIA.

Oración: Gracias Padre por enviarnos a tu hijo, Gracias por  Jesucristo,  al mirar la cruz y verlo crucificado, podemos  ver la imagen del Dios que hasta ayer parecía invisible, al conocer el sacrificio de la cruz, podemos decir emocionados: ¡AHORA CONOCEMOS EL ROSTRO DE NUESTRO PADRE! ¡AHORA PODEMOS APRECIAR EL ROSTRO DE NUESTRO DIOS!


Tags: rostro, Dios

Publicado por mario.web @ 10:50
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