Mi?rcoles, 07 de abril de 2010


AL CRISTO DEL CALVARIO
En esta tarde, Cristo del Calvario, vine a rogarte por mi carne
enferma; pero al verte, mis ojos van y vienen de tu cuerpo a mi cuerpo
con vergüenza. ¿Cómo quejarme de mis pies cansados, cuando
veo los tuyos destrozados? ¿Cómo mostrarte mis manos vacías,
cuando las tuyas están llenas de heridas? ¿Cómo explicarte a
ti mi soledad, cuando en la cruz alzado y sólo estás? ¿Cómo
explicarte que no tengo amor, cuando tienes rasgado el corazón? 
Ahora ya no me acuerdo de nada, huyeron de mí todas mis dolencias.
El ímpetu del ruego que traía se me ahoga en la boca
pedigüeña. Y sólo pido no pedirte nada, estar aquí, junto
a tu imagen muerta, ir aprendiendo que el dolor es sólo la llave
santa de tu santa puerta. Amén.
Gabriela Mistral


Tags: Cristo, calvario

Publicado por mario.web @ 9:41
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