Mi?rcoles, 07 de abril de 2010

Sí, a pesar de que estemos en Pascua, no debemos descuidar la penitencia, si bien nos tenemos que dar algún gusto para festejar que el Señor resucitó y estar muy alegres por dicho acontecimiento. Pero no tenemos que dejar de hacer penitencias y mortificaciones, porque esto lo debemos hacer durante toda nuestra vida, pues ya dice el Señor en el Evangelio que quien quiere seguirlo, debe renunciar a sí mismo, tomar su cruz de cada día e ir tras Él.

Además, la Virgen en todas sus apariciones, especialmente en Fátima, nos ha pedido penitencia y oración para salvar del Infierno a los pobres pecadores, y no es caritativo que dejemos de hacer pequeños sacrificios y renuncias con las cuales ayudamos a las almas a salvarse de la condenación eterna.

Entonces estemos muy alegres y démonos algún gusto en la comida y en el descanso, pero sigamos haciendo penitencias y renuncias porque de ello depende no sólo la salvación de otros hermanos, sino nuestra propia salvación, porque tenemos que luchar contra nuestros apetitos desordenados, que quieren lo que no se puede conceder.

En realidad esta vida terrena que tenemos sobre la tierra es un tiempo de lucha y de vencimiento de uno mismo. Nunca debemos bajar las armas en este combate, porque corremos el riesgo de perder la batalla y al final del camino condenarnos. ¡No! Sigamos con mucha oración y penitencia, pero una penitencia alegre, sabiendo que el Señor ha resucitado y que nuestro esfuerzo y sufrimiento vale mucho para salvar almas y para salvarnos nosotros.

Ya lo dice el Señor también en el Evangelio: “Si no hiciereis penitencia, todos, igualmente, pereceréis”. Solo la oración y la penitencia pueden todavía salvar a este mundo que va hacia la ruina material y espiritual.


Tags: penitencia, pascua

Publicado por mario.web @ 23:44
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