Jueves, 08 de abril de 2010

En los caminos de María hallamos su primer paso, la fé humilde y ardiente. Ella fue esa mujer que creyó sin titubeos en la palabra de nuestro Creador que pronto se iba a realizar en ella, por eso su prima Isabel la proclama "Bendita entre todas las mujeres".

 

    Al llegar la hora del gran sacrificio, María sin duda alguna entrga en el calvario a su Hijo "El Cordero de Dios", sufriendo con El el más profundo de los dolores.

 

    Su vida fue sencilla, alegre y siempre estuvo dispuesta a bridar amor a aquel que lo necesitara. Y ahora en el cielo todos quedamos encomendados a sus pacientes desvelos como nuestra madre preocupada por nuestro bien.

 

    Nosotros los Católicos hemos asimilado bien este principio, ya que siempre estamos orando y encomendandonos a María, para que interceda ante su Hijo. Ella siempre nos escucha y día a día camina a nuestro lado y nos ha prometido que según sea nuestra fé en Jesús  ella intercederá a la hora de nuestra muerte.

 

    María es pues un modelo fiel del cumplimiento de la voluntad divina, asimilando la actitud fundamental de Cristo.

 

    Intentemos poner nuestros pasos sobre sus benditas huellas.
  


Tags: camino, María

Publicado por mario.web @ 21:50  | religion
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