Domingo, 11 de abril de 2010
Mientras te levantabas esta mañana, yo te observaba. 
Esperaba que me hablaras, 

aunque fuesen unas cuantas palabras, 
preguntando mi opinión acerca de algún tema 

o agradeciéndome por algo bueno 

que te hubiese sucedido el día de ayer. 
Pero noté que estabas muy ocupado... 

buscando la ropa adecuada 

que te ibas a poner para ir al trabajo. 
Seguía esperando mientras corrías 

por la casa arreglándote, 

creí que encontrarías unos cuantos minutos 

para detenerte y decirme "HOLA"... 

pero estabas demasiado ocupado... 

Para ver si por fin me percibías, 

encendí el cielo para ti, lo llené de colores 

y dulces cantos de pájaros... 

pero ni siquiera te diste cuenta de ello. 

Te miré mientras ibas rumbo al trabajo 

y esperé pacientemente todo el día. 

Con tantas actividades supongo que... 

estabas muy ocupado para decirme algo. 

De regreso, ví tu cansancio, 

quise rociarte para que el agua se llevara tu stress. 

Pensé que agradándote, te acordarías de mí. 
Sin embargo, enfurecido ofendiste mi nombre. 
Deseaba tanto que me hablaras... 

aún quedaba bastante tiempo. 

Después encendiste el televisor. 

Esperé pacientemente 

mientras veías tu programa favorito, 

luego cenaste y nuevamente 

te olvidaste de hablar conmigo. 

Te noté cansado, 

entendí su silencio y apagué el resplandor del cielo 
pero no te dejé a oscuras. 

Lo cambié por un lucero... 

en verdad fue hermoso, 

pero no estuviste interesado en verlo. 

A la hora de dormir creo que ya estabas agotado. 
Dijiste buenas noches a tu familia, 

caminaste hacia tu cama 

y casi de inmediato te dormiste. 

Acompañé con música tus sueños, 

mis animales nocturnos se lucieron. 
No hay problema... 

porque quizás no te des cuenta 

que siempre estoy ahí para ti. 

Tengo más paciencia de la que te imaginas. 

Quisiera enseñártela 

Para que puedas tenerla con los demás. 
Te amo tanto que espero todos los días 

por una oración y el paisaje que diseño 

en cada amanecer es para ti. 

Bueno...te estás levantando de nuevo 

y no me queda otra cosa que entregarte 

todo el amor que siento por ti 

y continuar esperando 

Que al menos el día de hoy me dediques sólo... 

un poco de tiempo. 
Que tengas un buen día... 

Tu Padre: Dios. 

Tags: ocupado, Dios

Publicado por mario.web @ 8:38
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