Jueves, 03 de junio de 2010

Durante la guerra Hispano-Americana, Clara Barton estaba supervisando el trabajo de la Cruz Roja Americana en Cuba.

 

Un día, el Coronel Theodore Rooselvet acudió a verla, queriendo comprar alimentos para sus enfermos y heridos en Rough Riders. Pero ella rehuso venderle algo.

Rooselvet quedo perplejo. Sus hombres necesitaban ayuda, y el estaba dispuesto a pagarla de su propio dinero.

 

Cuando pregunto a alguien por que no podía comprar los suministros, le dijeron: -Coronel, lo que tiene que hacer es pedirlo- El rostro de Rooselvet se ilumino con una sonrisa. Ahora lo entendía, las provisiones no estaban a la venta. Todo lo que había de hacer era sencillamente pedirlas, y le serian dadas gratuitamente.

Así es como el pecador recibe la vida eterna.

 

La salvación es un don. Si pudiese ser comprada en una subasta, los millonarios competirían por la compra y la mayoría de la gente quedaría excluida.

Si se pudiese ganar trabajando por ella, los fuertes y capaces empujarían a los débiles y enfermos fuera de la carrera. Pero el perdón que Dios ha provisto por medio de Jesucristo es gratis, solo ha de pedirse. Solo por medio de la fe en Cristo y en lo que El ha hecho en el Calvario podemos recibir provisión para la mas honda necesidad de nuestra alma.

 

¿Tienes vida eterna por medio de Jesucristo? ¡Esta a tu disposición si reconoces con humildad tu pecado, y sencillamente pides a Jesús que te perdone!


Tags: reflexión

Publicado por mario.web @ 8:37
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