Jueves, 03 de junio de 2010

¡Oh Jesús, qué dulce eres con los pecadores que se arrepienten! Tú buscas a la oveja perdida por todas partes y vas hasta los lugares en que se ha enlodado y lastimado y la rescatas y la curas y la cargas sobre tus hombros y la llevas a un lugar seguro.

También has hecho así conmigo, que con el pecado me había alejado por caminos tortuosos, siguiendo al engañador. Y he sufrido mucho Señor, porque sin Ti la vida es desesperante. ¡Pobres pecadores que no conocen tu dulzura y tu bondad, Señor!

Están hambrientos y sedientos y no saben que Tú eres lo que necesitan Ayúdame a buscarlos y a traértelos a tus pies, para que recuperen su felicidad y la paz del alma junto con la gracia santificante.

Enséñame a ser como esos perros que ayudan al pastor a tener en orden las ovejas, defenderlas de los lobos, rastrearlas cuando se han salido del rebaño para que, al encontrarlas, con mis ladridos te llame a ti, Pastor, en su ayuda.





Tags: Jesús, perdón, misericordia

Publicado por mario.web @ 9:04  | religion
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