Martes, 13 de julio de 2010

Dos hermanitos en puros harapos, provenientes del arrabal, uno de cinco a?os y el otro de diez, iban pidiendo un poco de comida por las casas de la calle que rodea la colina, estaban hambrientos. ?vaya a trabajar y no moleste?, se o?a detr?s de la puerta; ?aqu? no hay nada pordiosero...?, dec?a otro...

Las m?ltiples tentativas frustradas entristec?an a los ni?os... Por fin, una se?ora muy atenta les dijo: ?Voy a ver si tengo algo para ustedes...?Pobrecitos!? Y volvi? con una latita de leche. ?Que fiesta! Ambos se sentaron en la acera. El m?s peque?o le dijo al de diez a?os: ?t? eres el mayor, toma primero...y lo miraba con sus dientes blancos, con la boca medio abierta, relami?ndose?.?

Yo contemplaba la escena como tonto... ?Si vieran al mayor mirando de reojo al peque?ito...! Se lleva la lata a la boca y, haciendo de cuenta que beb?a, apretaba los labios fuertemente para que no le entre ni una sola gota de leche.?

Despu?s, extendi?ndole la lata, dec?a al hermano: ?Ahora es tu turno. S?lo un poquito.? Y el hermanito, dando un trago exclamaba: ??Est? sabrosa!? ?Ahora yo?, dice el mayor. Y llev?ndose a la boca la latita, ya medio vac?a, no beb?a nada. ?Ahora t??, ?Ahora yo?, ?Ahora t??, ?Ahora yo?... Y, despu?s de tres , cuatro, cinco o seis tragos, el menorcito, de cabello ondulado, barrigudito, con la camisa afuera, se acababa toda la leche... ?l solito. Esos ?ahora t??, ?ahora yo? me llenaron los ojos de l?grimas...?

Y entonces, sucedi? algo que me pareci? extraordinario. El mayor comenz? a cantar, a danzar, a jugar f?tbol con la lata vac?a de leche. Estaba radiante, con el est?mago vac?o, pero con el coraz?n rebosante de alegr?a. Brincaba con la naturalidad de quien no hace nada extraordinario, o a?n mejor, con la naturalidad de quien est? habituado a hacer cosas extraordinarias sin darles la mayor importancia.?

De aqu?l muchacho podemos aprender una gran lecci?n: ?Quien da es m?s feliz que quien recibe.? Es as? que debemos amar. Sacrific?ndonos con tanta naturalidad, con tal elegancia, con tal discreci?n que los dem?s ni siquiera puedan agradecernos el servicio que les prestamos.

?Como podr?as hoy encontrar un poco de esta "felicidad" y hacer la vida de alguien mejor, con m?s "gusto de ser vivida"? ?Adelante, lev?ntate y haz lo que sea necesario!.

Cerca de nosotros puede haber un amigo que necesita de nuestro hombro, de nuestro consuelo y, quiz? a?n m?s, de un poco de nuestra paz.... ?Preparados para escuchar? Cuando escuchamos los lamentos ajenos, y consolamos el llanto de un amigo, nos volvemos m?s fuertes y al o?r toda su historia, salimos con ella m?s fortalecidos, con m?s experiencia, porque al o?r y dividir las penas.... aprendemos .


Publicado por mario.web @ 13:42
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