Mi?rcoles, 14 de julio de 2010

Seg?n una reciente encuesta, hoy en Espana, no est? muy bien visto el manifestarse en p?blico como cristiano. Existe, llamemoslo asi, un cierto pudor o verg?enza a significarse como tal. Quiz?s influya un falso respeto humano o una ignorancia de lo que encierra en si la condicion de cristiano en medio de una sociedad secularizada, donde solo cuentan los valores materiales. Para contrarrestar de alg?n modo tan penoso y cobarde comportamiento de muchos vergonzantes- cristianos, me ha parecido oportuno dar a conocer un precioso escrito del siglo II -III, titulado CARTA A DIOGNETO, que es ? uno de los documentos mas bellos de la literatura cristiana. Su contenido revela a un hombre de fe ardiente y vastos conocimientos, un espiritu totalmente imbuido de los principios del cristianismo. Su lenguaje rebosa vitalidad y entusiasmo ?(Quasten). Se trata de una apologia del cristianismo en forma de carta dirigida a Diogneto, eminente dignidad pagana. Se atribuye a Cuadrato o Aristides y el destinatario podria ser el tutor del emperador Marco Aurelio. La fecha de su composicion, segun los entendidos, data del siglo III.

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En este escrito, el autor pinta en t?rminos brillantes la superioridad del cristianismo sobre la necia idolatria de los paganos y sobre el formalismo externo de los judios. He aqui la trascripcion de la mayor parte del contenido de esta preciosa carta, que, indudablemente, se presta a seria reflexion y comparacion con el cristianismo actual.

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?Los cristianos no se distinguen de los demas hombres, ni por el lugar en que viven, ni por su lenguaje, ni por el modo de vida. Ellos, en efecto, no tienen ciudades propias, ni utilizan un lenguaje insolito, ni llevan un genero de vida distinto. Su sistema doctrinal no ha sido inventado gracias al talento y especulacion de hombres estudiosos, ni profesan, como otros, una ensenanza basada en autoridad de hombres.

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Viven en ciudades griegas y barbaras, segun les cupo en suerte, siguen las costumbres de los habitantes del pais, tanto en el vestir como en todo su estilo de vida y, sin embargo, dan muestras de un tenor de vida admirable y, a juicio de todos, increible. Habitan en su propia patria, pero como forasteros; toman parte en todo como ciudadanos, pero lo soportan todo como extranjeros; toda tierra extrana es patria para ellos, pero estan en toda patria como en tierra extrana. Igual que todos, se casan y engendran hijos, pero no se deshacen de los hijos que conciben. Tienen la mesa en comun, pero no el lecho.

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Viven en la carne, pero no segun la carne. Viven en la tierra, pero su ciudadan?a esta en el cielo. Obedecen las leyes establecidas, y con su modo de vivir superan estas leyes. Aman a todos, y todos los persiguen. Se los condena sin conocerlos. Se les da muerte, y con ello reciben la vida. Son pobres, y enriquecen a muchos; carecen de todo,? y abundan en todo. Sufren la deshonra, y ello les sirve de gloria; sufren detrimento en su fama, y ello atestigua su justicia. Son maldecidos, y bendicen; son tratados con ignominia, y ellos, a su vez, devuelven honor. Hacen el bien, y son tratados como malhechores; y, al ser condenados a muerte, se alegran como si se les diera la vida. Los judios les combaten como extranos, y los gentiles los persiguen, y, sin embargo, los mismos que les aborrecen no saben explicar el motivo de su enemistad.

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Para decirlo en pocas palabras: los cristianos son en el mundo lo que el alma es en el cuerpo. El alma, en efecto, se halla esparcida por todos los miembros del cuerpo; asi tambien los cristianos se encuentran dispersos por todas las ciudades del mundo. El alma habita en el cuerpo, pero no procede del cuerpo; los cristianos viven en el mundo, pero no son del mundo.?

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Bellas y hermosas palabras, que constituyen un perfecto retrato del cristianismo primitivo.

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Ante este espejo nos deberiamos mirar los cristianos actuales y contestar con la mano en el pecho si nos parecemos algo a los primeros cristianos. En el fondo ,quien se averg?enza de ser y mostrarse como cristiano en publico, es por que en su interior es y se siente un mal cristiano


Publicado por mario.web @ 20:37
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