S?bado, 24 de julio de 2010

Para recitar bien el rosario, despu?s de invocar al Esp?ritu Santo, ponte un momento en presencia de Dios y ofrece las decenas como te ense?ar? m?s adelante.

Antes de empezar cada decena, detente un momento ?m?s o menos largo seg?n el tiempo de que dispongas? a considerar el misterio que vas a celebrar en dicha decena. Y pide, por ese misterio y por intercesi?n de la Sant?sima Virgen, una de las virtudes que m?s sobresalgan en ?l o que m?s necesites

Pon atenci?n particular en evitar los defectos m?s comunes que cometen quienes rezan el rosario:

El primero es el no formular ninguna intenci?n antes de comenzarlo. De modo que, si les preguntas por qu? rezan, no saben qu? responder. Ten, pues, siempre ante la vista una gracia a pedir, una virtud que imitar o un pecado a evitar.

El segundo defecto en que se cae ordinariamente al rezar el rosario es no tener otra intenci?n que la de acabarlo pronto. Procede este defecto de considerar el rosario como algo oneroso y tremendamente pesado hasta haberlo terminado, sobre todo si te has obligado a rezarlo en conciencia o te lo han impuesto como penitencia y como a pesar tuyo.

Da compasi?n ver c?mo recita el rosario la mayor?a de las gentes: con precipitaci?n incre?ble, comi?ndose las palabras. No osar?as cumplimentar as? al ?ltimo de los hombres. ?Crees, acaso, que Jes?s y Mar?a se sentir?n con ello muy honrados? Despu?s de esto, ?por qu? asombrarte de que las plegarias m?s santas de la religi?n cristiana queden casi sin fruto alguno y de que despu?s de rezar mil y diez mil rosarios no seas m?s santo?

Det?n, querido cofrade del Rosario, tu natural precipitaci?n al rezarlo. Haz algunas pausas en medio del padrenuestro y del avemar?a, como las se?alo aqu?:

Padre nuestro que est?s en los cielos, + santificado sea tu nombre, + venga a nosotros tu reino, + h?gase tu voluntad as? en la tierra como en el cielo.+

El pan nuestro de cada d?a d?nosle hoy, + y perd?nanos nuestras deudas, + as? como nosotros perdonamos a nuestros deudores, + y no nos dejes caer en la tentaci?n, + mas l?branos del mal. Am?n.+

Dios te salve, Mar?a, + llena eres de gracia, + el Se?or es contigo, + bendita t? eres entre todas las mujeres + y bendito es el fruto de tu vientre, Jes?s.+

Santa Mar?a, Madre de Dios, + ruega por nosotros, pecadores, + ahora y en la hora de nuestra muerte. Am?n.+

A causa de la mala costumbre que tienes de rezar precipitadamente, te costar? al principio hacer estas pausas. Pero una decena recitada pausadamente ser? m?s meritoria que mil rosarios rezados a la carrera, sin reflexionar ni hacer las pausas.

El Beato Alano de la Rupe y otros autores ?entre ellos, Belarmino? refieren que un buen sacerdote aconsej? a tres hermanas, penitentes suyas, que rezaran diaria y devotamente el rosario durante un a?o, sin faltar a ?l un solo d?a, para tejer un hermoso vestido a la Sant?sima Virgen. Era ?les dijo? un secreto recibido del cielo.

Hici?ronlo as? las tres hermanas. Al a?o siguiente, el d?a de la Purificaci?n, ya atardecido y habi?ndose ellas retirado, entr? en su apartamento la Sant?sima Virgen. Ven?a acompa?ada de Santa Catalina y Santa In?s, engalanada con un traje resplandeciente de luz, sobre el cual se le?a ?escrito por todas partes en letra de oro?: Ave Mar?a, gratia plena! La Reina del cielo se acerc? al lecho de la hermana mayor y le dijo: ??Te saludo, hija m?a! ??T? me has saludado frecuentemente y muy bien! ?Vengo a darte las gracias por el hermoso vestido que me hiciste!? Las dos santas v?rgenes que la acompa?aban tambi?n le dieron las gracias. Despu?s desaparecieron las tres.

Una hora m?s tarde volvi? la Sant?sima Virgen con sus dos compa?eras a la habitaci?n vestida con un traje verde, sin oro ni resplandor. Acerc?se al lecho de la segunda hermana y le dio las gracias por el traje que le hab?a confeccionado rezando el rosario. Como ella hab?a visto a la Sant?sima Virgen aparecerse a su hermana mayor mucho m?s resplandeciente, le pregunt? el motivo de la diferencia. ?Tu hermana ?respondi? Mar?a? me teji? vestidos mejores rez?ndome el rosario mejor que t?!?

Aproximadamente una hora m?s tarde apareci?se por tercera vez la Sant?sima Virgen a la m?s joven de las hermanas. Ven?a vestida con un harapo sucio y roto, y le dijo: ??Hija m?a, as? me has vestido! ?Gracias!?

La joven, cubierta de confusi?n, exclam?: ??Ah, Se?ora m?a! Perd?n por haberte vestido tan mal. Dame tiempo suficiente para hacerte un traje hermoso rezando mejor el rosario!?

Cuando desapareci? la visi?n, cont? la afligida joven al confesor cuanto le hab?a ocurrido. ?ste la anim? a ella? y a sus hermanas a rezar el rosario durante en a?o siguiente con mayor perfecci?n que nunca. Hici?ronlo as?. Y al cabo del a?o ?siempre el d?a de la Purificaci?n?, al atardecer, se les apareci? la Sant?sima Virgen, vestida con hermos?simo traje y acompa?ada de Santa Catalina y de Santa In?s, que llevaban coronas, y les dijo: ??Estad seguras, hijas m?as, del reino de los cielos! ?Ma?ana entrar?is en ?l con gran alegr?a!? A lo cual respondieron ellas: ??Preparado est? nuestro coraz?n, amad?sima Se?ora; preparado est? nuestro coraz?n!? Y la visi?n desapareci?.

Aquella misma noche se sintieron enfermas, llamaron al confesor, recibieron los sacramentos de los enfermos y dieron gracias al director por la santa pr?ctica que les hab?a ense?ado.

Despu?s de completas, la Sant?sima Virgen se les apareci?, una vez m?s, acompa?ada de gran n?mero de v?rgenes. Hizo revestir con t?nicas blancas a las tres hermanas, que murieron mientras los ?ngeles cantaban: ??Venid, esposas de Cristo! ?Recibid las coronas que os est?n preparadas desde la eternidad!?

Este relato te ense?a diversas verdades: 1) lo importante que es tener buenos directores, que inspiren santas pr?cticas de piedad, y especialmente el santo rosario; 2) lo importante que es rezar el santo rosario con atenci?n y devoci?n; 3) lo benigna y misericordiosa que es la Sant?sima Virgen con los que se arrepienten de su pasado y proponen enmendarse; 4) lo generosa que es Ella en recompensar durante la vida, en la hora de la muerte y en la eternidad los peque?os servicios que le ofrecemos con fidelidad.

Mensajes a Monse?or Ottavio Michelini?

7 de diciembre de 1976?

Dice Mar?a:

La hora no est? lejana; preparaos con confianza, Yo, la Inmaculada no abandonar? a las fauces salvajes de las potencias del mal y salvar? a quien me haya honrado con la fe, la fidelidad y con la oraci?n del Santo Rosario.

?Rezadlo todos los d?as con perseverancia y Yo vues?tra Madre, os salvar?!

Hijo, te bendigo; t? sabes que con mi Esposo Jos? estamos a tu lado; los hijos no temen, sino que aman a la Madre.?

AP?STOLES DEL ROSARIO

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Publicado por mario.web @ 9:44  | religion
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