S?bado, 24 de julio de 2010

San Pablo presenta, como primer adjetivo para la caridad, la paciencia (cf. 1Cor 13,4). ?Se trata de una casualidad? ?Puso la palabra "paciente" en el inicio de la lista porque "sonaba bien"? ?O no se tratar?, m?s bien, de algo "dictado" por el Esp?ritu Santo, como un fruto de la experiencia de quien conoce a Cristo y, a trav?s de Cristo, al Padre??

El Antiguo Testamento nos habla de la paciencia casi infinita de Dios. Vemos, por una parte, un pueblo lleno de pecados: reyes que buscan sus caprichos y no la voluntad de Dios, profetas que tienen miedo y a veces quieren escapar de su misi?n, personas ricas o pobres, grandes o peque?as, hombres o mujeres, que pecan una y otra vez... Por otro lado, vemos a Dios que, con una paciencia ilimitada, espera.?

Dios sabe perfectamente que un castigo puede asustar por un tiempo, pero no cambia los corazones. Sabe que muchos desean la muerte del mal rey para acabar con la injusticia, pero luego llega otro que puede ser peor. Sabe que el hombre es d?bil, tan d?bil que deshace en la tarde lo que hab?a prometido en la ma?ana.?

?De d?nde nace la paciencia de Dios? La respuesta es una sola: de su amor. Un amor que a veces nos parece "excesivo". Ante una injusticia evidente, ante un crimen atroz, nosotros pedimos venganza. Dios espera. Incluso, para nuestra sorpresa, perdona, cura, levanta y ama.?

El Nuevo Testamento es la m?xima expresi?n de la paciencia divina. El pueblo que camina en tinieblas recibe la luz: ?vino el Mes?as a su pueblo! Y muchos, secamente, le dieron la espalda. El Salvador estaba entre los suyos, y los suyos no le recibieron. Tuvo un grupo de predilectos, y uno le traicion?, mientras que los dem?s huyeron. Lleg? el drama de la Pasi?n, y el Padre no envi? las diez legiones de ?ngeles que podr?an haber cambiado el curso de la historia humana.?

Esa paciencia divina, sin que nos demos cuenta, conquista m?s corazones que un brazo poderoso y dispuesto a someter con tormentos a los propios enemigos. Aunque nos cueste comprenderlo.?

Lo recordaba el Papa Benedicto XVI en la homil?a que dirigi? al empezar su pontificado (24 de abril de 2005): "Nosotros sufrimos por la paciencia de Dios. Y, no obstante, todos necesitamos su paciencia. El Dios, que se ha hecho cordero, nos dice que el mundo se salva por el Crucificado y no por los crucificadores. El mundo es redimido por la paciencia de Dios y destruido por la impaciencia de los hombres".?

Si vemos la historia personal de cada uno, reconocer?amos que Dios ha sido infinitamente paciente con nosotros. A pesar de tantos errores, ca?das, pecados, ego?smos, ?l supo aguardar en silencio. Esperaba la hora de la conversi?n, la hora en la que su Amor podr?a perdonar, limpiar, sanar las heridas m?s hondas.?

Si Dios se comporta as? con nosotros, ?no podemos empezar a ser tambi?n pacientes con los dem?s e, incluso, con nosotros mismos? La paciencia, que es misericordia llena de amor, nos llevar? a no fijarnos siempre en lo mucho malo que hay a nuestro lado, para buscar la chispa de bien que se esconde en cada coraz?n. Nos llevar? a sonre?r a quien nos molesta, nos pone la zancadilla, nos humilla, nos hace sombra, nos hiere con sus caprichos o sus ingratitudes.?

Nos ayudar? a sobrellevarnos unos a otros, porque todos tenemos defectos, todos tenemos mucho de lo que pedir perd?n y perdonar. ?No nos ped?a el Esp?ritu Santo, a trav?s de san Pablo, lo siguiente: "Sed m?s bien buenos entre vosotros, entra?ables, perdon?ndoos mutuamente como os perdon? Dios en Cristo" (Ef 4,32)??

S?, la caridad es paciente y misericordiosa. La medida que Dios usa con nosotros es el perd?n y la comprensi?n. No podemos usar una medida distinta con nuestros hermanos. Ni con nosotros mismos. Aunque nuestros pecados nos abrumen y nos llenen de verg?enza, Dios quiere levantarnos, lavarnos e introducirnos al banquete de fiesta de los cielos.?

En cada confesi?n su paciencia vence y limpia cualquier pecado. Desde la experiencia del abrazo cari?oso de Dios ser? m?s f?cil comprender a quienes viven a nuestro lado, vivir esa primera caracter?stica de la caridad cristiana: la paciencia.?


Publicado por mario.web @ 20:28
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