Mi?rcoles, 28 de julio de 2010

El 4 de mayo del 2008, durante una Misa celebrada en la villa alpina de Laus, el Obispo de Gap (Francia), Mons. Jean-Michel di Falco, acompa?ado por una veintena de cardenales y arzobispos del mundo, anunci? la aprobaci?n oficial de la Iglesia de las apariciones marianas atestiguadas en esta villa de los altos Alpes franceses por la vidente Ben?ite Rencurel entre 1664 y 1718. Es la 12? aprobaci?n de una Aparici?n en la historia de Iglesia.

Durante la Misa, Mons. di Falco record? que ?stas son las primeras apariciones marianas reconocidas oficialmente en el siglo XXI por el Vaticano y la Iglesia de Francia. Es la primera vez que un acontecimiento tan singular ocurre desde las apariciones de Lourdes en 1862.

?Reconozco el origen sobrenatural de las apariciones y los hechos y dichos, experimentados y narrados por Benita Rencurel. Animo a todos los fieles a venir y orar; y buscar renovaci?n espiritual en este santuario?,?dijo el Prelado.

Tras minuciosos ex?menes de los hechos referidos a la aparici?n, la Iglesia aprob? durante el curso de la historia 11 apariciones de 295 propuestas para su indagaci?n hasta ahora, la 12? es la actualmente aprobada de Nuestra Se?ora de Laus o del Lago.

Mons. di Falco record? que??nadie est? obligado a creer en las apariciones, incluso en aquellas reconocidas oficialmente; pero si son una ayuda en nuestra fe y nuestra vida diaria ?Por qu? habr?a que rechazarlas??.

El Santuario de Nuestra Se?ora de Laus atrae unos 120 mil peregrinos al a?o. El gran fil?sofo cat?lico Jean Guitton dijo de este santuario que:??constituir? uno de los tesoros m?s ocultos y poderosos de Europa?.

El Santuario se ha desarrollado en torno a la Bas?lica, edificada en el lugar en el que la Virgen Mar?a se apareci? a una pastora de 17 a?os, Benita Rencurel, de 1664 a 1718, en una aldea aislada en la falda de la monta?a, a 900 metros de altura.

?sta muri? a los 71 a?os, reconocida por todos como una santa por el fervor de su oraci?n, su paciencia y su dulzura en la acogida a los peregrinos, y su obediencia a la Iglesia.


LA HISTORIA DE LA APARICI?N

El 16 de septiembre de 1647, Benita Rencurel ve la luz en el peque?o municipio de Saint-?tienne d'Avan?on (Alpes del sur ? Francia). Sus padres, buenos cat?licos, se ganan modestamente la vida con el trabajo de sus manos. Cuando Benita nace, ya tienen una hija, Magdalena, y una tercera, Mar?a, nacer? cuatro a?os m?s tarde. El padre, Guillermo Rencurel, muere cuando Benita, llena de vida y de alegr?a, tiene s?lo siete a?os. Para la viuda y sus tres hijas, aquella desaparici?n supone la miseria material. Como en Saint-?tienne d'Avan?on no hay escuela, Benita nunca podr? aprender a leer ni a escribir. Su ?nica instrucci?n le llega a trav?s del serm?n de la Misa dominical, de donde aprende que Mar?a es la muy misericordiosa Madre de Dios, lo que despierta en ella el deseo de verla. Benita, alma contemplativa, gusta de rezar largamente.

Un d?a de mayo de 1664, Benita, que trabajaba de pastora para unos campesinos vecinos, estaba rezando el Rosario cuando ve a una hermosa Se?ora sobre un pe?asco que lleva de la mano a un ni?o de belleza singular.
"?Hermosa Se?ora! ?le dice?, ?Qu? est?is haciendo ah? arriba? ?Quer?is comer conmigo? Tengo algo de pan bueno, lo remojar?amos en la fuente".


La Se?ora sonr?e ante su sencillez, pero no le dice nada.
"?Hermosa Se?ora! ?Podr?ais darnos por favor a ese ni?o, que tanto nos alegrar?a?".?
La Se?ora sonr?e de nuevo sin responder. Despu?s de permanecer alg?n tiempo con Benita, toma a su ni?o en brazos y desaparece en una cueva.

Durante cuatro meses, la Se?ora se muestra todos los d?as, conversando con gran familiaridad con la joven, educ?ndola para su futura misi?n. Benita cuenta sus visiones a la due?a del reba?o, quien en un principio no le cree, pero que una ma?ana la sigue en secreto hasta el peque?o valle de Fours. Una vez all?, no consigue ver a la Se?ora, pero oye las palabras que ?sta dirige a Benita.

La aparici?n pide a Benita que advierta a su due?a de los peligros que corre su alma:?"Tiene una mancha en la conciencia. Que haga penitencia".

Afectada por aquello, ?sta se corrige, vuelve a frecuentar los sacramentos y vive el resto de sus d?as muy cristianamente.?


El 29 de agosto, Benita pregunta a la visitante c?mo se llama, y ella le responde:
?Mi nombre es Mar?a?.

Pero, al mismo tiempo, la Virgen le anuncia que las apariciones cesar?n durante un tiempo indeterminado. De hecho, Benita pasa un mes sin ver a la Se?ora; esa ausencia, que la priva de apreciables consuelos, contribuye a purificar su alma.


Por fin una ma?ana, a finales de septiembre, la pastora, que acaba de detener sus corderos y cabras a la orilla de un r?o, vislumbra delante de ella, resplandeciente como un hermoso sol, a Mar?a. Se apresura a reunirse con ella pero, al ver que el viejo puente que franquea el r?o est? roto, atraviesa el curso de agua a lomos de una gran cabra.

Cuando llega junto a la aparici?n, pregunta:
Se?ora, ?de d?nde que me hay?is privado durante tanto tiempo del honor de vuestra presencia?
En adelante, cuando quieras verme acude a la capilla que se encuentra en el lugar de Laus,
responde la Se?ora mientras le indica el camino que debe seguir. Al d?a siguiente, Benita se dirige a la aldea de Laus y llega a la peque?a capilla.

Entra inmediatamente y ve en el altar a la Virgen Mar?a, que la felicita por haber buscado sin impacientarse.?Aunque radiante de haber vuelto a ver a Nuestra Se?ora, Benita se encuentra confusa al percatarse de la pobreza y suciedad del lugar, y propone cortar su delantal en dos para poner un mantel a sus pies. A partir del oto?o, la Virgen Mar?a saluda a Benoite en la aldea de Laus, frente a Saint-?tienne.

La Virgen contesta: "...pronto no faltar? nada aqu?. Ni vestimentas, ni lino para el altar ni velas. Quiero que en este lugar se construya una iglesia grande, con un edificio para los sacerdotes residentes. La iglesia se construir? en honor a mi querido Hijo y al mio. El objetivo de esta iniciativa, que se realizar? r?pidamente, es iniciar a los cristianos a un camino de conversi?n, especialmente por el sacramento de la confesi?n. Aqu? muchos pecadores se convertir?n. Yo me aparecer? aqu? con frecuencia" "Le he pedido a mi hijo Laus y me lo ha concedido".

Beno?te se convierte entonces en miembro de la Tercera Orden dominica.

Durante el invierno de 1664-1665, Benita sube hasta Laus muy a menudo, donde ve cada vez a la Virgen, quien le recomienda ?rezar continuamente por los pecadores?.?

Nuestra Se?ora nos da a entender con ello que los pecadores se hallan en un estado lamentable. Dios est? ofendido por sus pecados, pero quiere prodigarles su misericordia, que no puede aceptarse sino libremente.

La noticia de las apariciones se propaga entre los aldeanos, gracias a las veladas de las noches de invierno. A partir de San Jos? (19 de marzo), los peregrinos acuden a Nuestra Se?ora de Laus. Muchos de ellos han alcanzado favores por su intercesi?n, y vienen para confesarse y para hacer el prop?sito de cambiar de vida.


Publicado por mario.web @ 10:04
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Comentarios
Publicado por clunybsr
Viernes, 02 de noviembre de 2012 | 10:12

hola, me parece hermosisma esta aparicion..que el Señor y nuestra Madre los bendiga