Jueves, 29 de julio de 2010

Un hijo es un lienzo, un jard?n que est? por dise?arse, un sue?o que trabajar d?a a d?a. Un momento maravilloso, pero tambi?n una importante responsabilidad ante Dios.?

Se nos ve en la Mirada. En la forma delicada de nuestras manos, en el calor de nuestro seno. Lo llevamos marcado en el rostro, en la voz y en la sangre? fuimos creadas para preservar la raza humana, para ser la piedra fundamental. Nuestro nombre m?s sonoro es madre. La mujer que tocar? con m?s fuerza que nadie la vida de un ni?o. Por eso el vocablo madre significa fuerza. Fuerza para llevar la vida en el vientre. Fuerza para ense?ar a amar. Fuerza para asegurar los valores en el alma. Fuerza para educar. A la madre, corresponde pues, llevar de la mano y ense?ar la belleza de ser persona.?

Profundicemos un poco m?s?

Se nos ve en la Mirada? cuando una mujer est? embarazada el brillo de sus ojos es algo extra-humano. Es un im?n que nos atrae sin saber por qu?, al proyectar una belleza diferente pues lleva una nueva vida en el vientre y se le nota en la Mirada. Por eso es necesario pensar un poco en lo que significa convertirse en una mujer-madre. Ya no se es m?s una mujer-soltera; una mujer-esposa. Se ser? una mujer madre y con ello se tendr? frente a s? la responsabilidad y deber m?s grande y sagrado de la vida. Ayudar a otro ser humano que ser? su hijo, su hija o sus hijos a que experimenten la vida como el campo de acci?n en el cual se aprender? a vivir con responsabilidad y buscar? aquello para lo cual se ha nacido por medio de los valores que a trav?s del ejemplo puedan ir interiorizando. Por esto es importante y necesario que el valor m?s importante al convertirse en madre, una mujer sea de Dios.?

La mano de Dios al educar

Cuando educamos a nuestros hijos teniendo a Dios como el valor m?s importante de nuestra vida y de nuestra familia, estamos educando para vivir desde la dimensi?n espiritual y por lo tanto m?s all? de uno mismo. El objeto de la religi?n es ayudar al hombre a ser lo que tiene que ser. La que siembra la fe, sin duda como nadie, es la madre. La mujer que vive una vida interior est? m?s serena, m?s centrada y se nota a trav?s de la intensidad de su Mirada, de el sentimiento que se trasmite con el trato respetuoso a cada hijo. Esto hace que ellos vayan adquiriendo la certeza de saberse amados, de sentirse ?nicos y dignos. Educar de la mano con Dios hace que no sea necesario explicarle al ni?o cuando llegue a cierta edad que Dios existe y que es su Padre, sino, es interiorizar en ese ni?o a trav?s de la entrega diaria de mi?
?yo? hacia el ?t?? como un d?a descubrirla y entender? que su valor es ?nico e irrepetible pues su rango pertenece a otra categor?a. La que nos da el ser hijos suyos. Debido a la gran abundancia de informaci?n escrita, a la velocidad con la que se vive, a todo lo que se ve en la televisi?n y que se escucha en la radio, hemos visto como cada vez queda menos tiempo para detenerse e interiorizar cada tarea que la vida nos pide, le ayudemos a ejecutar. La mujer tiene una especial y misteriosa capacidad (que no suele encontrarse f?cilmente en los varones) para recogerse, para ver dentro de ella misma y as? escuchar a Dios. Si somos madres, es importante que escojamos un momento del d?a en un lugar ?nuestro? para meditar sobre el rol que estamos desempe?ando como madres en la vida de nuestros hijos, siempre con el objeto de mejorar para poder perfeccionarlos a ellos. Estaremos entonces educando, tomadas de la mano, con Dios, Nuestro Padre y Maestro. Ser la mujer que tocar? con m?s fuerza la vida de un ni?o. Y para hacerlo con verdadera fuerza hay que comenzar a tocar y buscar en el s?tano interior.?

?Qu? significa ser madre para m?? ?C?mo es el amor que doy? ?Condiciono, soy ego?sta, hablo constantemente de mis derechos? ?En qu? creo, qu? me mueve, cu?les son mis compromisos para con el mundo? ?Estoy constantemente viviendo un proceso de auto-educaci?n o por el contrario me he acomodado? ?Deposito la responsabilidad de educar a mis hijos en manos de terceros??

Todas estas preguntas invitan a tomar un tiempo que tal vez no se tiene, para encontrar en qu? estamos fallando y sacar prop?sitos concretos para mejorar como educadoras de nuestros hijos. Hay cosas que impiden hoy en d?a ser madres de verdad, ser madres ponen toda su inteligencia, voluntad y coraz?n para serlo. Veamos algunos ejemplos:?

1- El excesivo amor a una carrera profesional. El estar inmersa en perseguir el propio ?xito. ?Qu? es? Ego?smo. Dificultad para ser generosas al ejercer la maternidad.?

2- La excesiva preocupaci?n por la ropa y las cosas materiales. ?Qu? hace? Trasmite anti-valores a nuestros hijos. Se les va ense?ando inconscientemente que lo m?s importante son las cosas que se tienen y no lo que se es como persona.?

3- Estar demasiado preocupadas por no tener el matrimonio perfecto. ?Sus efectos? Nos deprimimos y una mujer deprimida no puede pensar en los dem?s con una mente clara.?

4- Ver a los hijos como parte de la rutina. ?Qu? provoca? Que ya no haya creatividad al dar amor. Que se relajen los sentimientos y la voluntad al educar. Que la ilusi?n por tenerlos desaparezca.?

Todo esto, nos debilita y hace que desaparezca nuestra fuerza. Pero hemos visto que el vocablo madre es precisamente lo que nos da la fuerza para conocernos a nosotras mismas, para exigirnos, para concientizarnos de la gran labor que cada d?a por delante tenemos. Un hijo es un lienzo, un jard?n que est? por dise?arse, un sue?o que trabajar d?a a d?a, un Miguel ?ngel que hay que sacar a la luz, una Madre Teresa que ense?e lo que es dar amor. S?lo podremos hacerlo teniendo ganas de ser madres diferentes, que vayan contra la corriente. Que encuentren que tienen un coraz?n cuyos latidos son de gigante y un alma que es tan extensa como el cielo que nos contempla cada d?a. Ser madre es un regalo, una vocaci?n ultra-humana, un designio al que responder. T?mate unos minutos de tu tiempo para profundizar m?s en todo esto y desc?brete a ti misma el velo de tus ojos.?

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Publicado por mario.web @ 14:21
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