Jueves, 05 de agosto de 2010

El 6 de agosto, cuarenta d?as antes de la?Exaltaci?n de la Santa Cruz(14 septiembre), celebraremos la solemnidad de la?Transfiguraci?n del Se?or.?Los evangelistas San Lucas, San Marcos y San Mateo narran concordemente que Jes?s llev?"a un monte alto", identificado como el Tabor, en Galilea, a los ap?stoles Pedro, Santiago y Juan, y se transfigur? en su presencia.?"Su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz"?(Mt 17, 1-2). Junto a ?l aparecieron las venerables figuras de Mois?s y El?as. El Padre mismo, desde?"una nube luminosa",?habl? en aquel momento, diciendo:?"Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle"?(Mt 17, 5).?

Este misterio, que el Se?or entonces orden? mantener en secreto (cf. Mt 17, 9), despu?s de su Resurrecci?n se convirti? en parte integrante de la buena nueva: Jes?s es el Cristo, el Hijo de Dios, al que hoy contemplamos resplandeciente de luz en su gloria.?

La Transfiguraci?n del Se?or fortaleci? la fe de los Ap?stoles:??Cristo manifest? su gloria a unos testigos predilectos, y les dio a conocer en su Cuerpo en todo semejante al nuestro, el resplandor de su Divinidad. De esta forma, ante la proximidad de la Pasi?n, fortaleci? la fe de los ap?stoles, para que sobre llevasen el esc?ndalo de la cruz, y alent? la esperanza de la Iglesia, al revelar en S? mismo la claridad que brillar? un d?a en todo el cuerpo que le reconoce como cabeza suya??(Prefacio).


???

??Una visi?n anticipada del Reino: La Transfiguraci?n

A partir del d?a en que Pedro confes? que Jes?s es el Cristo, el Hijo de Dios vivo, el Maestro?"comenz? a mostrar a sus disc?pulos que ?l deb?a ir a Jerusal?n, y sufrir ... y ser condenado a muerte y resucitar al tercer d?a"(Mt 16, 21): Pedro rechaz? este anuncio (cf. Mt 16, 22-23), los otros no lo comprendieron mejor (cf. Mt 17, 23; Lc 9, 45). En este contexto se sit?a el episodio misterioso de la?Transfiguraci?n de Jes?s?(cf. Mt 17, 1-8 par.: 2 P 1, 16-18), sobre una monta?a, ante tres testigos elegidos por ?l: Pedro, Santiago y Juan. El Rostro y los vestidos de Jes?s se pusieron fulgurantes como la luz, Mois?s y El?as aparecieron y le?"hablaban de su partida, que estaba para cumplirse en Jerusal?n"?(Lc 9, 31). Una nube les cubri? y se oy? una Voz desde el Cielo que dec?a:?"Este es mi Hijo, mi elegido; escuchadle"?(Lc 9, 35).?(Catecismo de la Iglesia Cat?lica, 554)

Por un instante, Jes?s muestra su gloria divina, confirmando as? la confesi?n de Pedro. Muestra tambi?n que para?"entrar en su gloria"?(Lc 24, 26), es necesario pasar por la Cruz en Jerusal?n. Mois?s y El?as hab?an visto la gloria de Dios en la Monta?a; la Ley y los profetas hab?an anunciado los sufrimientos del Mes?as (cf. Lc 24, 27). La Pasi?n de Jes?s es la Voluntad por excelencia del Padre: el Hijo act?a como Siervo de Dios (cf. Is 42, 1). La nube indica la presencia del Esp?ritu Santo:?"Apareci? toda la Trinidad: el Padre en la voz, el Hijo en el hombre, el Esp?ritu en la nube luminosa"?(Santo Tom?s, s.th. 3, 45, 4, ad 2):

T? te has transfigurado en la monta?a, y, en la medida en que ellos eran capaces, tus disc?pulos han contemplado Tu Gloria, oh Cristo Dios, a fin de que cuando te vieran crucificado comprendiesen que Tu Pasi?n era voluntaria y anunciasen al mundo que T? eres verdaderamente la irradiaci?n del Padre?(Liturgia bizantina, Kontakion de la Fiesta de la Transfiguraci?n)?(Catecismo de la Iglesia Cat?lica, 555)

En el umbral de la vida p?blica se sit?a el Bautismo; en el de la Pascua, la Transfiguraci?n. Por el Bautismo de Jes?s?"fue manifestado el misterio de la primera regeneraci?n": nuestro bautismo; la Transfiguraci?n "es es sacramento de la segunda regeneraci?n": nuestra propia resurrecci?n (Santo Tom?s, s.th. 3, 45, 4, ad 2). Desde ahora nosotros participamos en la Resurrecci?n del Se?or por el Esp?ritu Santo que act?a en los sacramentos del Cuerpo de Cristo. La Transfiguraci?n nos concede una visi?n anticipada de la gloriosa venida de Cristo?"el cual transfigurar? este miserable cuerpo nuestro en un cuerpo glorioso como el suyo"?(Flp 3, 21). Pero ella nos recuerda tambi?n que?"es necesario que pasemos por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios"?(Hch 14, 22).(Catecismo de la Iglesia Cat?lica, 556)

de El camino de Mar?a


Publicado por mario.web @ 1:51  | religion
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios