Domingo, 22 de agosto de 2010

No es posible expresar cu?nto prefiere la Sant?sima Virgen el rosario a las dem?s devociones, cu?n benigna se muestra para recompensar a quienes trabajan en predicarlo, establecerlo y cultivarlo, y cu?n terrible, por el contrario, contra quienes se oponen a ?l.

Santo Domingo no puso en nada tanto empe?o durante su vida como en alabar a la Sant?sima Virgen, predicar sus grandezas y animar a todo el mundo a honrarla con el rosario. La poderosa Reina del cielo, a su vez, no ces? de derramar sobre el Santo bendiciones a manos llenas. Ella coron? sus trabajos con mil prodigios y milagros y ?l alcanz? de Dios cuanto pidi? por intercesi?n de la Sant?sima Virgen. Para colmo de favores, le concedi? Ella la victoria sobre los albigenses y le hizo padre y patriarca de una gran Orden.

Y ?qu? decir del Beato Alano de la Rupe, restaurador de esta devoci?n? La Sant?sima Virgen lo honr? varias veces con su visita para ilustrarlo acerca de los medios de alcanzar la salvaci?n, convertirse en buen sacerdote, perfecto religioso e imitador de Jesucristo.

Durante las tentaciones y horribles persecuciones del demonio, que lo llevaban a una extrema tristeza y casi a la desesperaci?n, Ella lo consolaba, disipando con su dulce presencia tantas nubes y tinieblas. Le ense?? el modo de rezar el rosario, lo instruy? acerca de sus frutos y excelencias, lo favoreci? con la gloriosa cualidad de esposo suyo, y, como arras de su casto amor, le coloc? el anillo en el dedo, y al cuello un collar hecho con sus cabellos, d?ndole tambi?n un rosario. El abad Tritemio, el docto Cartagena, el sabio Mart?n Navarro y otros hablan de ?l elogiosamente.

Despu?s de atraer a la Cofrad?a del Rosario a m?s de cien mil personas, muri? en Zwolle, Flandes, el 8 de septiembre de 1475.

Envidioso el demonio de los grandes frutos que el Beato Tom?s de San Juan ?c?lebre predicador del santo rosario? lograba con esta pr?ctica, lo redujo con duros tratos a una larga y penosa enfermedad, en la que fue desahuciado por los m?dicos. Una noche, crey?ndose ya a punto de morir, se le apareci? el demonio bajo espantosa figura. Pero ?l levant? devotamente los ojos y el coraz?n hacia una imagen de la Sant?sima Virgen que se hallaba cerca de su lecho y grit? con todas sus fuerzas: ??Ay?dame! ?Soc?rreme! ?Dulc?sima Madre m?a!?

Tan pronto pronunci? estas palabras, la imagen de la Sant?sima Virgen le tendi? la mano y, agarr?ndole por el brazo, le dijo: ??No tengas miedo, Tom?s, hijo m?o! ?Aqu? estoy para ayudarte! ?Lev?ntate y sigue predicando la devoci?n de mi rosario, como hab?as empezado a hacerlo! ?Yo te defender? contra todos tus enemigos!? A estas palabras de la Sant?sima Virgen huy? el demonio. El enfermo se levant? perfectamente curado, dio gracias a su bondadosa Madre con abundantes l?grimas y continu? predicando el rosario con ?xito maravilloso.

La Sant?sima Virgen no favorece solamente a quienes predican el rosario, sino que recompensa tambi?n gloriosamente a quienes con su ejemplo atraen a los dem?s a esta devoci?n.

Alfonso, rey de Le?n y de Galicia, deseando que todos sus criados honraran a la Sant?sima Virgen con el rosario, resolvi?, para animarlos con su ejemplo, llevar ostensiblemente un gran rosario, aunque sin rezarlo. Esto bast? para obligar a toda su corte a rezarlo devotamente.

El rey cay? enfermo de gravedad. Ya le cre?an muerto, cuando fue arrebatado en esp?ritu ante el tribunal de Jesucristo. Vio a los demonios que le acusaban de todos los cr?menes que hab?a cometido. Cuando el divino Juez lo iba ya a condenar a las penas eternas, intervino en favor suyo la Sant?sima Virgen. Trajeron entonces una balanza; en un platillo de la misma colocaron todos los pecados del rey. La Sant?sima Virgen coloc? en el otro el gran rosario que Alfonso hab?a llevado para honrarla y los que, gracias a su ejemplo, hab?an recitado otras personas. Esto pes? m?s que los pecados del rey. La Virgen le dijo luego, mir?ndole benignamente: ?Para recompensarte por el peque?o servicio que me hiciste al llevar mi rosario, te he alcanzado de mi Hijo la prolongaci?n de tu vida por algunos a?os. ?Empl?alos bien y haz penitencia!?

Volviendo en s?, el rey exclam?: ??Oh bendito rosario de la Sant?sima Virgen, que me libr? de la condenaci?n eterna!? Y, despu?s de recobrar la salud, fue siempre devoto del rosario y lo recit? todos los d?as.

Que los devotos de la Sant?sima Virgen traten de ganar el mayor n?mero de fieles para la Cofrad?a del Santo Rosario, a ejemplo de estos santos y de este rey. As? conseguir?n en la tierra la protecci?n de Mar?a y luego la vida eterna: ?Los que me dan a conocer, alcanzar?n la vida eterna?.?

Mar?a del Rosario de San Nicol?s nos dice: ?

3/02/1985??? -??? N? 465

Hija: Quiero que sep?is, el porqu? de mi imagen con el Ni?o y el Rosario.
El Ni?o, significa pureza y nueva vida, ya que Jes?s Ni?o es el renacer a la Vida, es la fuente salvadora de toda alma sedienta.
El Rosario, os lo estoy ofreciendo como consuelo, para que, rezando el Santo Rosario, volqu?is todos vuestros dolores, vuestras necesidades y s?plicas. Como Madre, os escucho queridos hijos, grande es mi Amor por vosotros. Am?n.



Publicado por mario.web @ 21:13
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