Jueves, 26 de agosto de 2010

Se?or Jes?s,
cada d?a
tu Palabra llega a nuestra puerta
sin hacer ruido,
como los tres j?venes llegaron
hasta la tienda de Abrah?n.

[2] ?Cu?ntas veces la hemos escuchado?
?Cu?ntas veces la hemos invitado,
con temor y temblor,
a entrar en nuestra casa,
y le hemos preparado hospedaje
para que descanse en ella,
para que la tome definitivamente como suya?

Tu Palabra, Se?or, es luz:
no te alejes de nosotros, que estamos a oscuras;
tu Palabra, Se?or, es vida:
no te vayas, que sentimos el fr?o de la muerte;
tu Palabra, Se?or, es alimento:
no nos dejes solos, que desfallecemos de hambre,
que morimos de sed.

Se?or Jesucristo,
Palabra de Dios humanada,
misteriosamente divina
porque eres el Verbo,
y entra?ablemente humana porque eres
carne nuestra;
grito estremecido
o silencio desconcertante;
no pases de largo ante la tienda
de tus siervos,
aunque en nuestra torpeza
no acertemos a insistir
en que detengas tus pasos
y te quedes con nosotros.

Qu?date con nosotros, Se?or,
y convierte nuestro coraz?n
en hogar de la Palabra que eres t? mismo;
convierte nuestro coraz?n en Palabra.
Es lo que t? deseas,
y es todo lo que nosotros anhelamos. Am?n


Publicado por mario.web @ 9:29
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