Jueves, 26 de agosto de 2010

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No es f?cil ofrecer mi mensaje en una columna abierta, ante tantos lectores y tantas sensibilidades.
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Una columna para Cristo


Si todos los peri?dicos del mundo decidieran dejar libre una columna, en primera p?gina, para que Cristo pueda ofrecer un art?culo, ?qu? escribir?a??

La respuesta s?lo puede darla Cristo. Nosotros, con mucho respeto, queremos imaginar algunas ideas que saldr?an del coraz?n del Maestro y que se plasmar?an en unas sencillas y pobres letras humanas. Desde luego, ?l dir?a las cosas del mejor modo imaginable. Quiz? incluso no escribir?a... Pero dejamos espacio a la creatividad: ?qu? nos dir?a desde el cielo??

?No es f?cil ofrecer mi mensaje en una columna abierta, ante tantos lectores y tantas sensibilidades. Con el permiso de mi Padre, quiero simplemente lanzar una invitaci?n, una llamada, un gesto amigo para quien desee acogerlo.?

Quisiera decirte, sencillamente, que eso que esperas, eso que anhelas, eso que buscas, ya es una realidad presente y concreta. Me encarn? en Mar?a, nac? en Bel?n, viv? en Nazaret, prediqu? en Judea y en Galilea, mor? en una Cruz, resucit?, para anunciarte la gran noticia: Dios est? en el mundo y vive entre los hombres.?

No tienes que esperar otro salvador. No tienes que buscar una doctrina complicada y dif?cil en las ense?anzas de los sabios. No tienes que sacrificar tu tiempo en t?cnicas mudables y siempre defectuosas. No tienes que sufrir ante dolores que parecen sin sentido.?

La salvaci?n ha llegado. La traigo yo con mi presencia, con mis palabras, con mis gestos, con mi amor. Vengo a buscar la oveja perdida, a sanar el coraz?n cansado, a perdonar al pecador abatido, a consolar a quien vive sumergido en penas profundas, a levantar al herido, a animar al justo, a defender al d?bil.?

S?lo necesito que me dejes penetrar en tu existencia, que me permitas ordenar tus pensamientos, que me concedas tocar tu coraz?n confundido, que me concedas perdonar tu pecado, que me dejes estar siempre contigo.?

Tendr?s que dejar pasiones pasajeras, apegos al dinero, curiosidades peligrosas, placeres que te da?an a ti y da?an a otros, ego?smos con los que hasta ahora has vivido. Pero ser?s capaz de descubrir un mundo nuevo, donde el perd?n restaura al m?s perverso, donde el amor lleva al hero?smo, donde las razas pueden vivir unidas, donde la guerra y el odio quedan arrojados lejos.?

Estoy ahora, simplemente, a tu puerta. No te obligo a abrir, no te fuerzo a amarme. Espero, con respeto, tu respuesta. Si me abres, si me dejas amarte, si me permites ser tu amigo, penetrar? en tu alma, te ungir? con mi Esp?ritu, y podr?s descubrir que mi Padre es tambi?n Padre tuyo y de todos tus hermanos...??


Publicado por mario.web @ 19:36
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