Lunes, 30 de agosto de 2010

Tengo un amigo a quien le gusta explicar sus antecedentes religiosos deesta manera: "Tengo fuertes ra?ces conservadoras. Me eduqu? enuna familia campesina fuertemente conservadora, cat?lica romana,inmigrante, alemana, con todas las inhibiciones, protecci?n,exclusividad y reserva que eso llevaba consigo. Ser?a dif?cil encontrar un fondo m?s firmemente religioso-conservad or que elm?o. Y por ello estoy agradecido. Es uno de los mayores regalos quepuedes recibir. Ahora soy libre para el resto de mi vida".

En esa declaraci?n hay algo sanamente conservador y a la vezsanamente liberal. El instinto del liberal siente la necesidad deempujar bordes, ampliar el c?rculo, apartarse de la estrechez, serm?s incluyente, no mirar siempre al otro como amenaza, y proteger lainefabilidad de Dios y su voluntad salv?fica universal. Mientras queel conservador intuye la necesidad de estar enraizado en la verdad, deanclarse en lo esencial, de tener aut?nticas fronteras y de no seringenuo ante el hecho de que todo lo que es valioso y verdaderoestar? invariablemente expuesto a ser atacado.
[4] Ambos protegen el alma. El alma, como sabemos, tiene dos funcionesque con frecuencia est?n en tensi?n entre s?. Por una parte, elalma es la fuente de toda energ?a dentro de nosotros, el fuego que impulsa todo lo que hacemos. Conocemos el momento preciso en que el almaabandona al cuerpo. Toda energ?a cesa. Por otra parte, el alma es tambi?n la fuente de unidad y de integraci?n. Nos a?na yaglutina por dentro. La descomposici? n comienza en el mism?simosegundo en que el alma abandona al cuerpo. Sin el alma, cada elemento vapor las suyas y campa a sus anchas.
El instinto liberal se relaciona principalmente con "el fuego",?el instinto conservador se relaciona primordialmente con "elpegamento". La historia de este amigo m?o, que se educ? enambiente tan conservador y que ahora se siente suficientemente enraizadocomo para ser m?s liberal, ilustra claramente que ambos instintos sonnecesarios. Hay un tiempo para ser liberal y hay otro tiempo para serconservador; y es importante que sepamos cu?l es el tiempo correcto,tanto con respecto a nuestro propio crecimiento como al crecimiento delos dem?s.
Malcom X una vez dijo algo por este estilo: "Siento gran lealtad tanto a Cristo como a Mahoma, porque necesitamos a los dos". Ahoramismo, cu?ntos hombres a los que intento servir con mi ministeriosacerdotal necesitan la disciplina de Al?. Sus vidas se encuentrantan deterioradas que necesitan reglas de disciplina, claras y duras,explicadas a ellos con detalle y sin ambig?edad. Despu?s, una vezsientan que sus vidas est?n m?s en orden, pueden volver m?s al?amor liberal de Jes?s. Primero necesitamos la disciplina de Al?,despu?s la libertad de Jes?s.
Mi amigo comprendi? que hay diferentes etapas en la vida espiritual yque lo que se necesita en una etapa ser? algunas veces muy diferentede lo que se necesita en otra. ?Cu?les son las etapas b?sicas de la vida espiritual?
Los evangelios, los m?sticos y los grandes autores espirituales, con alguna variaci?n en la forma de expresar esto, coinciden en que haytres etapas claras en el camino espiritual o, con otras palabras, haytres niveles de discipulado:
El primer nivel: que acertadamente podr?a llamarse "Discipulado Esencial", es el esfuerzo por aglutinar nuestras vidas para alcanzarmadurez humana b?sica (que a su vez podr?a definirse como la capacidad para la abnegaci?n y altruismo esenciales, capacidad paraponer a los dem?s por delante de nosotros mismos).
El segundo nivel puede llamarse "Discipulado Generativo", y es el duro esfuerzo por entregar nuestras vidas en amor, servicio yoraci?n.
El tercer nivel se puede llamar "Discipulado Radical" y consiste en el denodado esfuerzo por entregar nuestras"muertes", es decir, por desprendernos de esta tierra de tal manera que nuestra misma muerte se convierta en nuestro don final y en nuestra ?ltima bendici?n a nuestras familias, iglesias y sociedad.
El primer nivel, el "Discipulado Esencial", trata precisamente de lo esencial, de unificar y aglutinar nuestras vidas canalizandocorrectamente nuestras energ?as por medio de la "disciplina"(de ah? procede la palabra "discipulado" ). Por definici?n,esa tarea es principalmente conservadora: que consiste en aprender ladoctrina adecuada para tener una visi?n sana, en someterse a reglas de conducta que nos hagan tocar tierra y nos impulsen m?s all? denuestro ego?smo instintivo, y en ser aprendices dentro de la familia y de la comunidad eclesial. Metaf?ricamente hablando, en este nivelestamos aprendiendo la "disciplina de Al?".
Pero, una vez acabado este nivel con un cierto provecho, el reto se torna diferente. Ahora nuestra tarea es entregar nuestras vidas, yentregarlas cada vez m?s profunda y generosamente, en un c?rculo cada vez m?s amplio. ?sa es una tarea m?s liberal; y seconvierte a?n m?s liberal conforme nos abrimos paso hacia aquelrealmente "gran desconocido" , la muerte, cuando todo aquello en lo que nos apoy?bamos tenemos que dejarlo atr?s conforme nos vamosabriendo al c?rculo m?s amplio de todos, al abrazo c?smico, ala infinitud, y al inefable misterio de Dios.
En nuestro discipulado, nuestro viaje y aventura espiritual, hay un tiempo importante para ser conservador, como hay tambi?n un tiempoimportante para ser liberal. Se supone que no tenemos que tomar uno de ellos excluyendo al otro.

Ron Rolheiser (Traducci?n Carmelo Astiz)


Publicado por mario.web @ 8:13
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