Lunes, 30 de agosto de 2010

?Qu? pensamos, cuando vemos a ni?os raqu?ticos y panzones? Que est?n enfermos. En realidad, ?qu? tienen en la panza? Lombrices. ?Qu? hay que hacer entonces para que puedan vivir sanamente? Empezar por desparasitarlos.?Lo mismo tenemos que hacer con nuestro catolicismo a nivel popular y general. Parece saludable, pero no es as?. Mucho ruido y pocas nueces. Fiestas, cohetes, procesiones, im?genes, bautismos y matrimonios y al mismo tiempo una mezcla entre lo cristiano y lo pagano, poco conocimiento de los aut?nticos contenidos de la fe y menos vivencia de los mismos. Un catolicismo enfermizo. ?Qu? hay que hacer, entonces? Curarlo. ?Por d?nde empezar? Por aclarar las cosas y eliminar todo lo que no sirve y lo est? perjudicando. Desparasitarlo.?Sin embargo, ?qu? se est? haciendo en la pr?ctica? Se est?n alimentando las lombrices, que impiden al enfermo asimilar debidamente la comida que se le est? dando. Muchos van a la Santa Misa, unos pocos rezan, se confiesan, comulgan, pero al mismo tiempo acuden al brujo o al espiritista, creen en la reencarnaci?n, piensan que una estatua tiene vida y poder, no distinguen entre Cristo y lo Pagano.?

Para esa gente, ?qu? sentido tiene la sagrada Comuni?n? En el fondo, se est?n alimentando las lombrices. ?Y por qu? no se empieza por desparasitarla? Sencillamente por motivos de orden pr?ctico. Es que resulta m?s c?modo y rinde m?s alimentar las lombrices que curar al enfermo. Algo realmente incre?ble.?Falacias?Claro que no faltan las falacias: "?Por qu? le vamos a quitar a nuestros feligreses lo poco que tienen? Algo es algo. Que sigan con sus creencias y sus costumbres, aunque sean poco ortodoxas y de poca o nula utilidad para su bienestar espiritual." Claro que sigan con sus creencias y sus costumbres, puesto que nos garantizan ingresos seguros y popularidad, mientras ellos siguen raqu?ticos en la fe y panzones.??Qu? pensar?amos de un m?dico que dijera lo mismo? "Puesto que con las lombrices en la panza la gente se ve m?s gorda y saludable, ?por qu? se las voy a quitar? Que sigan con sus lombrices y sigan viniendo a mi consultorio por sus vitaminas. As? nunca me faltar? trabajo." Sin duda, pensar?amos mal de aquel m?dico. F?cilmente nos dar?amos cuenta de que no se trata de un buen m?dico, sino de alguien que se est? aprovechando de la enfermedad de la gente para explotarla.?

El papel de los profetas?Pues bien, ?por qu? nos portamos de esa misma manera dentro de la Iglesia, consintiendo pr?cticas "parasitarias" , que no ayudan en nada al pueblo cat?lico en su vida de fe? ?Por qu? no nos ponemos en la l?nea de los verdaderos profetas, de Nuestro Se?or Jes?s, los ap?stoles y los innumerables evangelizadores, que a lo largo de la historia han construido la Iglesia? ?Por qu? nos portamos como los falsos profetas, que daban a la gente lo que la gente les ped?a, sin fijarse si se trataba de algo provechoso, in?til o da?ino???Qu? es eso de medir el ?xito apost?lico por la cantidad de gente que logramos atraer, sin importar la raz?n por la cual se acerca a nosotros y tratando de no molestarla para que siga acerc?ndose a nosotros y nosotros sigamos sac?ndole jugo? ?Es ?sta la ense?anza que nos viene de las Sagradas Escrituras y nos dejaron nuestros verdaderos padres en la fe???Acaso Jes?s, para evitar el peligro de quedarse solo, cambi? el discurso "duro" (Jn 6, 60) por un discurso "blando"? ?No dijo Jes?s: "La verdad los har? libres"? (Jn 8, 32) ?Qu? estamos esperando, entonces, para actuar seg?n la ense?anza y el ejemplo que nos vienen de la Biblia y los mejores exponentes de nuestra historia??

An?lisis o radiograf?a??Qu? hace un m?dico para poder curar realmente a un enfermo? Antes que nada trata de conocer su estado real de salud. Por eso le pide que se haga unos an?lisis o radiograf?a. Solamente as? puede hacer un diagn?stico correcto acerca de su situaci?n y establecer un tratamiento o una terapia apropiada.?Me pregunto: "?Por qu? no hacemos lo mismo nosotros a nivel de Iglesia? ?Acaso no nos damos cuenta de que nuestro cuerpo eclesial est? enfermo? ?Por qu? seguimos con el discurso paternalista, vago y demag?gico de siempre, dejando sin curar al enfermo y hasta aprovech?ndonos de su misma enfermedad??Aqu? est? el problema. Nos falta rectitud de intenci?n. Decimos una cosa y pensamos en otra. Damos la impresi?n de querer a la gente porque la estamos apapachando, mientras en realidad no nos interesa su verdadero bienestar espiritual, sino nuestro provecho personal.?Realidad eclesial?No nos atrevemos a realizar un an?lisis serio de nuestra realidad eclesial.

Cuando se habla de an?lisis de la realidad, pronto nos metemos con la pol?tica y la econom?a. No queremos abordar el aspecto religioso. Nos volvemos en especialistas en asuntos pol?ticos, econ?micos y sociales, para echarle la culpa a los dem?s.?Que de una vez aprendamos a examinar nuestro catolicismo popular, es decir nuestras masas cat?licas, en toda su realidad para ver qu? necesitan para ponerse en la l?nea del discipulado. En realidad, de eso se trata, de formar "disc?pulos" de Cristo y no simples admiradores o simpatizantes.?Claro que se trata de una tarea enorme, que implicar? grandes cambios dentro de la Iglesia, que pondr?n en riesgo nuestra seguridad personal. De todos modos, por algo hay que empezar. Por el momento, lo que m?s nos importa es ponernos en el camino correcto, apostando por la Palabra de Dios y confiando en los destinos de la Iglesia.?Chequeo?Por otro lado un chequeo peri?dico del cuerpo eclesial nunca sale sobrando. ?No nos aconsejan esto los m?dicos para el cuidado de la salud? ?O acaso tenemos miedo a descubrir alg?n tumor maligno, que se nos haya incrustado en el organismo eclesial? Pues bien, si existe esta posibilidad, ?qu? estamos esperando para atacarlo en la mayor brevedad posible?

Cuanto antes, mejor. Antes que sea demasiado tarde y perdamos completamente nuestras masas cat?licas, por haberlas descuidado demasiado tiempo.??Tesoro o joyas de fantas?a??Para muchos la religiosidad popular representa una enorme riqueza para la Iglesia Cat?lica, como si se tratara de algo que gozara de vida propia, un verdadero tab? que no hay que tocar por ninguna raz?n, sin fijarse en su enorme vulnerabilidad. En la pr?ctica, como se encuentra actualmente, se trata de algo extremadamente d?bil, que f?cilmente sucumbe ante los cuestionamientos o propuestas que le pueden venir de parte de los grupos proselitistas, sectas o cualquier tipo de organizaci?n o movimiento cultural. De ah? la urgente necesidad de purificaci?n y fortalecimiento, a la luz de la Palabra de Dios.?O corremos el riesgo de quedarnos sin nada, una vez que nuestras masas cat?licas vayan descubriendo que en el fondo, lo que consideraban como un valioso tesoro, eran puras joyas de fantas?a.

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Autor: Padre Flaviano Amatulli Valente, fmap


Publicado por mario.web @ 8:37
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