Lunes, 30 de agosto de 2010

Dos hombres, ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitaci?n de un hospital. A uno se le permit?a sentarse en su cama cada tarde, durante una hora, para ayudarle a drenar el l?quido de sus pulmones. Su cama daba a la ?nica ventana de la habitaci?n. El otro hombre tenia que estar todo el tiempo boca arriba.?
Los dos charlaban durante horas. Hablaban de sus mujeres y sus familias, sus hogares, sus trabajos, su estancia en el servicio militar, donde hab?an estado de vacaciones, etc., cada tarde, cuando el hombre de la cama junto a la ventana pod?a sentarse, pasaban el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que pod?a ver desde la ventana.
El hombre de la otra cama empez? a desear que llegaran esas horas, en que su mundo se ensanchaba y cobraba vida con todas las actividades, colores del mundo exterior. La ventana daba a un parque con un precioso lago. Patos y cisnes jugaban en el agua, mientras los ni?os lo hac?an con sus cometas. Los j?venes enamorados paseaban de la mano, entre flores de todos los colores del arco iris. Grandes ?rboles adornaban el paisaje, y se pod?a ver en la distancia una bella vista de la l?nea de la ciudad.?
El hombre de la ventana describ?a todo esto con un detalle exquisito, el del otro lado de la habitaci?n cerraba los ojos e imaginaba la id?lica escena. Una tarde calurosa, el hombre de la ventana describi? un desfile que estaba pasando. Aunque el otro hombre no pod?a o?r a la banda, pod?a verlo, con los ojos de su mente, exactamente como lo describ?a el hombre de la ventana con sus m?gicas palabras.?
Pasaron d?as y semanas. Una ma?ana, la enfermera de d?a entr? con el agua para ba?arles, encontr?ndose el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, que hab?a muerto pl?cidamente mientras dorm?a. Se llen? de pesar y llam? a los ayudantes del hospital, para llevarse el cuerpo. Tan pronto como lo consider? apropiado, el otro hombre pidi? ser trasladado a la cama al lado de la ventana.?
La enfermera le cambi? encantada y, tras asegurarse de que estaba c?modo, sali? de la habitaci?n. Lentamente, y con dificultad, el hombre se irgui? sobre el codo, para lanzar su primera mirada al mundo exterior; por fin tendr?a la alegr?a de verlo el mismo. Se esforz? para girarse despacio y mirar por la ventana al lado de la cama... y se encontr? con una pared blanca.?
El hombre pregunt? a la enfermera que podr?a haber motivado a su compa?ero muerto para describir cosas tan maravillosas a trav?s de la ventana. La enfermera le dijo que el hombre era ciego y que no habr?a podido ver ni la pared, y le indico: "Quiz?s s?lo quer?a animarle a usted"


Publicado por mario.web @ 9:36
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