Domingo, 19 de septiembre de 2010

"Por tanto, nosotros tambi?n, teniendo en derredor nuestro
tan grande nube de testigos, despoj?monos de todo peso y del
pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera
que tenemos por delante" (Hebreos 12invasor.

El columnista Herb Caen escribi? en el San Francisco
Cr?nicas: "Toda ma?ana, en ?frica, una gacela acuerda. Sabe
que debe correr m?s r?pido que lo m?s r?pido le?n o ser?
muerta. Toda ma?ana un le?n acuerda. Sabe que debe correr
m?s que la gacela m?s lenta o morir? de hambre. No importa
si usted es un le?n o una gacela; cuando el sol surja, ser?
mejor usted estar corriendo". Spurgeon, semelhantemente,
escribi?: "Si usted no est? buscando el Se?or, el Demonio
estar? buscando usted. Si usted no est?s buscando el Se?or,
el juicio seguir? sus pasos". En la vida Cristiana, acordar
no es el suficiente. Somos llamados a correr, ser m?s
parecidos con Cristo, proclamar su Palabra.

Las grandes conquistas no acompa?an los acomodados y ni los
que nada hacen para alcan??-las. Son parte de la vida de los
que se esfuerzan, de los que se empe?an, de los que no cesan
de luchar por sus sue?os.

La vida es un marat?n. Necesitamos participar con ah?nco de
esta prueba. Algunos corren m?s r?pido y llegan a primero,
otros no son tan veloces, pero no desalientan -- perseveran
en la carrera hasta sobrepasar la meta. Lo m?s importante no
es llegar a primero, pero llegar. Todos los que atraviesan
la l?nea son vencedores, realizadores de sus sue?os.

Como hijos de Dios necesitamos tomar parte de este marat?n
con toda dedicaci?n. El Se?or espera que estemos
participando con toda determinaci?n y fidelidad. La gloria
del Se?or es nuestra meta. Servirlo nuestra motivaci?n.
Hacer con que otros corran a nuestro lado la tarea que trae
regocijo al coraz?n. Dejar el demonio para detr?s nuestro
mayor premio.

Si usted a?n no se dio cuenta de que necesita correr,
desperte y comience inmediatamente.


Publicado por mario.web @ 11:35
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