Domingo, 19 de septiembre de 2010

En el mes de la Biblia comparto este escrito con ustedes.

LA LITURGIA, CELEBRACION DE LA PALABRA

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

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EL PRIMER AMBON PARA LEER LA PALABRA DE DIOS

Nehem?as 8, Esdras, lee al pueblo el libro de la ley

?todo el pueblo se congreg? como un solo hombre en la plaza que est? delante de la puerta del Agua. Dijeron al escriba Esdras que trajera el libro de la Ley de Mois?s que Yahv? hab?a prescrito a Israel. Trajo el sacerdote Esdras la Ley ante la asamblea, integrada por hombres, mujeres y todos los que ten?an uso de raz?n. Era el d?a uno del mes s?ptimo. Ley? una parte en la plaza que est? delante de la puerta del Agua, desde el alba hasta el mediod?a, en presencia de los hombres, las mujeres y todos los que ten?an uso de raz?n; y los o?dos del pueblo estaban atentos al libro de la Ley. El escriba Esdras estaba de pie sobre un estrado de madera levantado para esta ocasi?n; junto a ?l estaban: a su derecha, Matit?as, Sem?, Ana?as, Ur?as, Jilqu?as y Maase?as, y a su izquierda, Peda?as, Misael, Malk?as, Jasum, Jasbaddan?, Zacar?as y Mesullam. Esdras abri? el libro a los ojos de todo el pueblo - pues estaba m?s alto que todo el pueblo - y al abrirlo, el pueblo entero se puso en pie. Esdras bendijo a Yahv?, el Dios grande; y todo el pueblo, alzando las manos, respondi?: ??Am?n! ?Am?n!?; E inclin?ndose se postraron ante Yahv?, rostro en tierra. (Josu?, Ban?, Sereb?as, Yam?n, Aqcub, Sabtay, Hodiy?as, Maase?as, Quelit?, Azar?as, Yozabad, Jan?n, Pela?as, que eran levitas, explicaban la Ley al pueblo que segu?a en pie.)? Y Esdras ley? en el libro de la Ley de Dios, aclarando e interpretando el sentido, para que comprendieran la lectura.? (Nehem?as ?8)

En este relato del Libro de Nehem?as, se describe un acto inaugural de la comunidad de Israel, tras la vuelta del Exilio. Es el comienzo de una nueva etapa, una fase con una presencia mas destacada de Dios en medio de su pueblo a trav?s de la Palabra. El relato nos cuenta que todos fueron convocados, ?asamblea, integrada por hombres, mujeres y todos los que ten?an uso de raz?n?, importante y prof?tico d?a.

Se destaca en esta lectura, ?El escriba Esdras estaba de pie sobre un estrado de madera levantado para esta ocasi?n?, que se construy? un estrado, es decir, un p?lpito, un Amb?n, para leer la Palabra de Dios.? Escena grandiosa que describe en sus rasgos esenciales y que redondean los versos siguientes. Delante de la puerta se extend?a una plaza, en la cual se api?aron hombres, mujeres y j?venes para escuchar la lectura de la Ley de Mois?s. Desde el amb?n dominaba Esdras a la multitud. A su derecha e izquierda se sentaron trece hombres, probablemente sacerdotes, que garantizaban con su presencia la verdad de cuanto le?a Esdras.

La lectura duraba unas seis horas, desde el amanecer hasta el mediod?a. Dice el relato: ?Y Esdras ley? en el libro de la Ley de Dios, aclarando e interpretando el sentido, para que comprendieran la lectura? Es una lectura continua, traduciendo varios rollos en hebraico, ya que el pueblo solo sab?a solamente el arameo. El texto sugiere que se le?an secciones particulares, puntos aislados, predominantemente legislativos; no se excluye, sin embargo, la lectura continua de los pasajes hist?ricos. Esdras, de pie, tom? el rollo de la Ley y, desenvolvi?ndolo para empezar la lectura, vio c?mo toda la multitud se pon?a de pie en se?al de respeto. Se empieza el acto con una oraci?n de alabanza a Yahv?. Durante la misma alz? el pueblo las manos en se?al de aprobaci?n, respondiendo: ?Am?n,? postr?ndose en tierra para adorar a Yahv?.

Imaginemos la escena por un instante, los hombres est?n frente a la Palabra de Dios, Esdras bendijo a Dios grande y todo el pueblo, alzando las manos, respondi?: ?Am?n! ?Am?n!; e inclin?ndose se postraron ante Dios, rostro en tierra. Siempre que el hombre entra en contacto con la Palabra de Dios y al sentir que EL se hace presente, le toca y le penetra. Es el perfume de la Santidad de Dios que se hace presente para hincharnos el coraz?n y motivarnos a inclinarnos ante EL.

Este relato, nos muestra un ejemplo de celebraci?n de la Palabra de Dios, donde todo el pueblo esta participando del culto y as? es, como si este acto es repetido siempre, como en aquel tiempo que se hacia los s?bados, la gente puede gozar de la continuidad de la fe, en grandes pueblo, en peque?as aldeas o agrupados bajo alg?n techo o en el exterior.

JESUCRISTO ENSE?A Y LEE EN LA SINAGOGAS

Nuestro Se?or Jesucristo, practic? esta forma de lectura y ense?anza: ?Esto lo dijo ense?ando en la sinagoga, en Cafarna?m.? (Jn 6, 59),?? ?Baj? a Cafarna?m, ciudad de Galilea, y los s?bados les ense?aba. Quedaban asombrados de su doctrina, porque hablaba con autoridad.? (Lc 4,32), ?Llegan a Cafarna?m. Al llegar el s?bado entr? en la sinagoga y se puso a ense?ar.?? (Mc 1,21),

Jesus iba ense?ando en sus sinagogas, alabado por todos. Vino a Nazar?, donde se hab?a criado y, seg?n su costumbre, entr? en la sinagoga el d?a de s?bado, y se levant? para hacer la lectura. Le entregaron el volumen del profeta Isa?as y desenrollando el volumen, hall? el pasaje donde estaba escrito: ?El Esp?ritu del Se?or sobre m?, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva,? (Lc 4, 15-18). Jesus, se esta refiriendo en ese momento al ?hoy se cumple?, y a pesar de que la lectura de Isa?as tenia muchos a?os, El Se?or las proclamaba con mucha actualidad y la gente se quedo asombrada, esto es algo que debiera ocurrirnos a nosotros siempre al o?r la Palabra.

?Hoy se cumple?, la profec?a se hace realidad en Jesucristo, y en la Iglesia siempre hay un hoy, como pueblo sacerdotal y misionera que se constituye en un lugar diario para proclamar la Palabra, actualizada y ense?ada. Esto porque tiene el Esp?ritu que la motiva, a Jesucristo presente en la Palabra y la Eucarist?a. En efecto, en cuanto un texto es le?do, inmediatamente est? Jes?s explicando su sentido all? en nuestro coraz?n.

COMO LEER LA PALABRA

?Y como leer la Palabra?, or?ndola, acogi?ndola, preparado t?cnicamente, para que sea bien le?da y entendida,? y espiritualmente para que se haga con el coraz?n, y si es as?, Jesucristo se hace presente. El comentario, es importante, pero menos que la oraci?n, la disposici?n y la acogida, porque con la presencia de Cristo, El la anuncia, y la explica.

Si la Palabra, se lee o se recibe si preparaci?n, como si se acoge sin fe, sin amor, no conforta, ni anima ni se vivifica, al contrario, es como palabra muerta.

La Liturgia, ocupa un lugar de privilegio para recibir la Palabra, en especial porque all? las Escrituras se transforman en Palabra, haci?ndose viva y eficaz,? porque Cristo esta presente. En la asamblea Lit?rgica, el Se?or se hacer o?r.? Un buen ejemplo de espiritualidad en la Lectura, esta la costumbre de la Iglesia Ortodoxa, que al proclamar el santo Evangelio, levanta el libro y exclama: ?Estad atentos a la sabidur?a de Dios?.

LOS MENSAJEROS DE LA PALABRA

San Pablo nos dice que es a los ap?stoles, a quienes Dios revela de modo particular sus secretos para que los anuncien a los fieles: ?Y nosotros no hemos recibido el esp?ritu del mundo, sino el Esp?ritu que viene de Dios, para conocer las gracias que Dios nos ha otorgado, de las cuales tambi?n hablamos, no con palabras aprendidas de sabidur?a humana, sino aprendidas del Esp?ritu, expresando realidades espirituales?. (1 Corintios? 2,13). Parece que San Pablo cuando habla de la ?sabidur?a humana?, se refiere al modo de sentir propio de los mundanos, en contraposici?n al modo de sentir que tienen los que reciben el ?Esp?ritu que viene de Dios

Tambi?n San Pablo, se detiene a considerar la hermosa obra de los mensajeros del Evangelio, que son los que hacen llegar hasta nosotros la palabra de Cristo y ponen la base a nuestra fe. Estos mensajeros del Evangelio han cumplido su oficio, pero desgraciadamente no todos han aceptado su predicaci?n.

?Por tanto, la fe viene de la predicaci?n, y la predicaci?n, por la Palabra de Cristo. Y pregunto yo: ?Es que no han o?do? ?Cierto que s?! Por toda la tierra se ha difundido su voz y hasta los confines de la tierra sus palabras.?? (Romanos 10, 17-18)

San Pablo, aunque sigue hablando en general, est? pensando evidentemente en la incredulidad jud?a hacia un Mes?as paciente y humilde, para volver a insistir en la importancia de la predicaci?n en orden a la fe, predicaci?n que, en el caso presente, tiene su origen o punto de partida en la palabra misma o mensaje revelado por Cristo

Dice San Pablo: ?Finalmente, hermanos, orad por nosotros para que la Palabra del Se?or siga propag?ndose y adquiriendo gloria, como entre vosotros, y para que nos veamos libres de los hombres perversos y malignos; porque la fe no es de todos. (2 Tesalonicenses 3)

APRENDER A CONOCER Y OIR LA PALABRA

En todo caso, debe conocerse la Palabra para comprenderla mejor, y conocerla en profundidad, le?da y orada una y otra vez. Y los que est?n a cargo de predicar la Palabra, debe procurara educar a los fieles que escuchan, debe familiarizar a los que oyen con las Sagradas Escrituras.

Y los que escuchamos la Palabra, tenemos que aprender cada vez m?s a o?rla continuamente,? y hacerle espacio al coraz?n para atesorarla y luego meditarla o permitir su contemplaci?n. De este modo, podemos hacer una vida espiritual fortalecida, ya que seria d?bil o inexistente si no nos alimentamos a diario de la Palabra.

Y como comenta Juan Cris?stomo, al regresar de la Liturgia, a la casa, junto con toda la familia, repetir nuevamente juntos la Palabra o?da en la Misa, y ser capaces de preparar dos platos, el de la comida y el de la Palabra, y al repetir lo o?do en la Iglesia, es decir: ?Haced de vuestra casa una Iglesia?

Cuando escuchamos la Palabra, le o?mos a EL, y cuado oramos, le hablamos a EL

El Se?or les Bendiga

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant




Publicado por mario.web @ 15:13
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