Lunes, 20 de septiembre de 2010

"Porque para Dios somos grato olor de Cristo" (2 cor?ntios
2:15)

Rita Snowden, escritora brit?nica, cuenta sobre una peque?a
ciudad que visit? pr?jimo a Dover, en Inglaterra. Mientras
tomaba su t? de la tarde, empez? a sentirse como en un campo
florido. Un aroma dulce y agradable parec?a estar, de
repente, en todos los lugares. Llam? el due?o de la
Cafeter?a y pregunt? sobre aquello. ?l apunt? para una
f?brica que se quedaba no muy distante del local donde
estaban. Dijo ?l: "se encerr? el expediente en la f?brica de
perfume y los trabajadores est?n regresando para sus casas.
El olor que est? sintiendo est? en las ropas de los
obreros".

Nosotros, cristianos, ?debemos llevar para nuestras casas lo
perfume dulce y admir?vel del Se?or Jesucristo! Si nosotros
hemos estado con ?l, su fragancia estar? en nosotros. Si
nosotros hemos estado con ?l, anhelaremos que todos aspiren
Su esencia mientras caminamos de vuelta a nuestro lar.

Es maravilloso saber que nuestra vida ofrece placer y
bienestar a los que con nosotros conviven. Saber que
nuestras actitudes sirven para mostrar el Se?or a los que
nos observan trae un regocijo que no podr?amos recibir de
ninguno otro lugar en este mundo.

Si el amor de Dios es real en todo cuanto hacemos, si su
alegr?a nos fortalece llev?ndonos a glorificar su nombre
mismo delante de crisis, si su brillo en nosotros es
constante mismo cuando las circunstancias nos son
desfavorables, los lugares por donde pasamos se ponen
impregnados del perfume del Se?or y no hay persona alguna
que se muestre indiferente a ?l.

Cuando nuestra relaci?n con Dios es apenas somero, nada
mostramos de Su presencia en nosotros y nuestros amigos
hasta si admiran cuando les hablamos que somos cristianos.
Nuestras vidas son hueras, nuestra palabra no contagia, el
ambiente por donde pasamos no sufre cualquier
transformaci?n. Pero se Cristo est? en nuestros corazones y
Lo dejamos dirigir cada un de nuestros pasos, la calle por
donde pasamos, la sala de clase donde estudiamos y el local
donde trabajamos siempre ser?n transformados en un bello y
perfumado jard?n.


Publicado por mario.web @ 9:22
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