Martes, 21 de septiembre de 2010

Nadie podr? comprender jam?s el tesoro de santificaci?n que encierran las oraciones y misterios del santo rosario; la meditaci?n de los misterios de la vida y muerte del Se?or constituye, para cuantos la practican, una fuente de los frutos m?s maravillosos. Hoy se quieren cosas que impresionen, conmuevan y produzcan en el alma impresiones profundas. Ahora bien, ?habr? en el mundo algo m?s conmovedor que la historia maravillosa del Redentor desplegada en quince cuadros que nos recuerdan las grandes escenas de la vida, muerte y gloria del Salvador del mundo? ?Hay oraciones m?s excelentes y sublimes que la oraci?n dominical y la salutaci?n ang?lica? Ellas encierran cuanto deseamos y podemos necesitar.

La meditaci?n de los misterios y oraciones del rosario es la m?s f?cil de todas las oraciones. Porque la diversidad de las virtudes y estados de Jesucristo

? sobre los cuales se reflexiona ??recrea y fortifica maravillosamente el esp?ritu e impide las distracciones. Los sabios encuentran en estas f?rmulas la doctrina m?s profunda, y los ignorantes, las instrucciones m?s sencillas.

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Es preciso pasar por esta meditaci?n sencilla antes de elevarse al grado m?s sublime de contemplaci?n.?Tal es la opini?n de Santo Tom?s de Aquino. Y tal es el consejo que nos da cuando nos dice que es necesario ejercitarnos de antemano, como en un campo de batalla, en la adquisici?n de todas las virtudes, de las que son modelo perfecto los misterios del rosario. Porque ah? ? dice el sabio Cayetano ? podremos adquirir la ?ntima uni?n con Dios, sin la cual la contemplaci?n es s?lo una ilusi?n capaz de seducir a las almas.

Si los falsos iluminados de nuestros d?as ? los quietistas ? hubieran seguido este consejo, no hubieran ca?do tan vergonzosamente ni causado tantos esc?ndalos en cuestiones de devoci?n. Pretender que se pueden componer oraciones m?s sublimes que el padrenuestro y el avemar?a y abandonar estas divinas oraciones, que son el sost?n, fuerza y salvaguardia del alma, es una enga?osa ilusi?n del demonio.

Convengo en que no es necesario recitarlas siempre vocalmente y que la oraci?n mental es, en cierto sentido, m?s perfecta que la vocal. Pero te aseguro que es peligroso ? por no decir perjudicial ? abandonar voluntariamente el rezo del rosario so pretexto de una uni?n m?s ?ntima con Dios. El alma sutilmente orgullosa, enga?ada por el demonio meridiano, hace interiormente cuanto puede para elevarse al grado m?s sublime de la oraci?n de los santos, desprecia y abandona para ello sus m?todos antiguos de orar, que juzga buenos para almas ordinarias. Cierra por s? misma el o?do a las oraciones, al saludo de un ?ngel y aun a la oraci?n compuesta, prescrita y practicada por Dios:?As? hab?is de orar: Padre nuestro...?Y de este modo va cayendo de ilusi?n en ilusi?n y de precipicio en precipicio.

Cr?eme, querido cofrade del rosario: si quieres llegar a altos grados de contemplaci?n sin menoscabo de la oraci?n y sin caer en las ilusiones del demonio ? tan frecuentes en personas de oraci?n ?, recita, si puedes, todos los d?as el santo rosario o, por lo menos, la tercera parte de ?l.

Quiz?s hayas llegado ya a tales grados, por bondad de Dios. Si quieres conservarte en ellos y crecer en humildad, permanece fiel a la pr?ctica del santo rosario, porque una persona que recite un rosario cada d?a no caer? jam?s formalmente en una herej?a ni ser? enga?ada por el demonio. ?Con mi sangre rubricar?a esta afirmaci?n! Si Dios, no obstante, en su infinita bondad, te atrae tan poderosamente en medio del rosario como a algunos santos, ?d?jate conducir por su atracci?n, deja a Dios actuar y orar en ti y recitar el rosario a su manera! ?Y que esto te baste en ese d?a!

Pero, si hasta ahora te hallas en la contemplaci?n activa o en la oraci?n ordinaria, de quietud, de presencia de Dios y de afecto, tienes a?n menos raz?n para dejar tu rosario, ya que ? muy lejos de retroceder en la oraci?n y la virtud al recitarlo ? te servir?, m?s bien, de ayuda maravillosa y ser? la verdadera escala de Jacob, con quince escalones, por los cuales ir?s subiendo, de virtud en virtud y de luz en luz, hasta llegar f?cilmente y sin enga?o a la perfecci?n en Jesucristo.

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Publicado por mario.web @ 12:06
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