Mi?rcoles, 22 de septiembre de 2010

Esta pregunta es acuciante.?

Porque todos los hijos de la Iglesia sienten dentro de s? el anhelo de acercarse al Altar de Dios, no como simples espectadores, sino como agentes activos en el sacrificio de Cristo que se celebra en la Sagrada Eucarist?a.

Por otra parte, en la Palabra de Dios consta bien clara esta afirmaci?n, dirigida por San Pedro a todos los creyentes:
"Ustedes son raza elegida, sacerdocio real, naci?n santa" (1P 2,9)

Unos textos de San Pablo -dos o tres nada m?s- van a orientar nuestra meditaci?n de hoy sobre un tema tan interesante y de tanta actualidad.
?Por qu? Pablo presenta a Cristo ofreciendo su Cuerpo y su Sangre como el sacrificio de la Nueva Alianza?
?Por qu? Pablo dice que el cristiano ofrezca su cuerpo a Dios como una hostia santa?
?Por qu? dice Pablo que la vida del cristiano ha de ser como pan sin levadura, limpia del todo?

?Damos respuesta a estas preguntas?

Porque Jesucristo es el verdadero y ?nico Sacerdote nuestro.
Porque Jesucristo ha hecho a todos sus miembros, a todos los bautizados, unos participantes de su sacerdocio.
Porque Jesucristo quiere unir la vida de los suyos, como una hostia, a su propio sacrificio en el Calvario.

Conociendo la Biblia, sabemos lo que eran en Israel Aar?n y sus sucesores. Llamados por el mismo Dios, eran consagrados solemnemente, adornados con vestiduras pomposas, y, una vez al a?o, el Sumo Sacerdote ofrec?a el sacrificio de la Expiaci?n con una ceremonia sin igual.

Este sacrificio era la renovaci?n del sacrificio de la Alianza ofrecido por Mois?s al pie del Sina?, y revest?a car?cter nacional. Era sacrificio de todo el pueblo y por todo el pueblo.
Mientras que el sacrificio del cordero pascual ten?a car?cter familiar, ofrecido por el jefe de la familia, y recordaba el sacrificio que sac? de Egipto a los israelitas, libres de la esclavitud del fara?n.

?Para qu? val?an aquellos sacrificios? En s? mismos, para nada. ?La sangre de animales iba a ser capaz de perdonar pecados?...
?Y qu? significaba ante Dios un sacerdote, simple mortal, pecador tambi?n? ?Un hombre cargado de culpas pod?a representar dignamente al pueblo delante de Dios?...

Semejantes sacerdotes y tales sacrificios val?an en tanto en cuanto significaban lo que hab?a de venir: el sacrificio de Cristo, Sacerdote y V?ctima a la vez.
V?ctima, con su Sangre pod?a limpiar todo pecado.
Sacerdote, pod?a ser totalmente acepto ante Dios, al ser "santo, inocente, inmaculado, apartado de los pecadores y encumbrado sobre los cielos" (Hb 7,26)

Adem?s, como Jesucristo sacrificado en la cruz fue una v?ctima que Dios acept?, la resucit? y la subi? al Cielo, all? est? ense??ndole al Padre sus llagas gloriosas, las mismas del Calvario, y no tiene necesidad de repetir otra vez su sacrificio. El de una vez, vali? para siempre.

El Doctor de la Iglesia San Ambrosio lo explicaba as?, bell?simamente, haci?ndose eco de lo que ense?aba la Iglesia antigua:
"Quiso entrar en el cielo con las llagas sufridas por nuestro amor; no quiere borrarlas. Con esto presenta de continuo al Padre el precio de nuestra Redenci?n. Est? a la diestra del Padre con el trofeo de nuestra salvaci?n. Sus cicatrices son para ?l corona; para nosotros, testigos de su amor".

Adem?s, en la Eucarist?a se ponen en el altar el mismo Sacerdote eterno y la misma V?ctima glorificada, no con nuevo sacrificio, sino con el mismo de la cruz.
Los sacerdotes, consagrados por Jesucristo, act?an s?lo como ministros y en nombre del mismo Jesucristo, ?nico Sacerdote de la Nueva Alianza.
Jesucristo -en el Cielo como en el altar-, despu?s de la Resurrecci?n "est? siempre vivo intercediendo por nosotros" (Hb 7,25)

Y nosotros, que queremos ser sacerdotes, ?c?mo lo somos?
Ya hemos o?do lo que nos ha dicho el ap?stol San Pedro: "Son sacerdocio real".
Y nos hab?a asegurado muy poco antes:
"Ustedes, como piedras vivas, entran en la construcci?n de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, aceptos a Dios por medio de Jesucristo" (1P 2,5)
Dos cosas muy claras nos dicen estas palabras del Ap?stol.

Ante todo, que somos sacerdotes. ?C?mo y por qu??
Porque Jesucristo nos ha unido a todos los bautizados a su Cuerpo haci?ndonos participar de su ?nico Sacerdocio.
Y podemos ofrecer a Dios, con Jesucristo y por Jesucristo, siempre unidos a ?l, oraciones y sacrificios como verdaderos sacerdotes.

Despu?s, nos dice el ap?stol, que ofrecemos sacrificios que Dios acepta complacido.
?Cu?l es nuestro sacrificio? San Pablo nos lo especifica muy bien:
"Les exhorto a que se ofrezcan ustedes mismos como un sacrificio vivo, santo, agradable a Dios. Tal ser? su culto espiritual" (Ro 12,1)

El sacrificio del cristiano es esa vida sin mancha, sin pecado, con la lucha de cada d?a por la virtud, por el cumplimiento del deber, la oraci?n, y las contrariedades de la vida sufridas por amor.

?Y cu?ndo el cristiano se muestra sacerdote en la vida?
Siempre que ofrece su oraci?n o sus obras limpias a Dios.
Pero ejerce y manifiesta su sacerdocio especialmente en la Eucarist?a.
Al ofrecer Jesucristo su sacrificio, el cristiano se une del todo a ?l, para ofrecer a Dios su propio sacrificio, el de la semana entera o el de cada d?a.
El cristiano que participa la Misa con adhesi?n ferviente, se muestra sacerdote y v?ctima, en uni?n con Cristo y plenamente agradable a Dios.

Esto es en verdad sublime.
?Que dignidad envuelve al cristiano al sentirse unido a Cristo Sacerdote y V?ctima!
Dios se complace en el cristiano como se complace en Jesucristo.
Y la vida del cristiano, as? unido al Sacrificio ?nico de Jesucristo, es una contribuci?n poderosa, eficaz, valios?sima, para la salvaci?n del mundo.


Publicado por mario.web @ 9:28
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios