Martes, 28 de septiembre de 2010

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Hubo una vez, hace muchos a?os, un pa?s que acababa de pasar una guerra muy dura. Como ya es sabido las guerras traen consigo rencores, envidias, muchos problemas, muchos muertos y mucha hambre. La gente no puede sembrar, ni segar, no hay harina ni pan.

Cuando este pa?s acab? la guerra y estaba destrozado, lleg? a un pueblecito un soldado agotado, harapiento y muerto de hambre. Era muy alto y delgado.

Hambriento lleg? a una casa, llam? a la puerta y cuando vio a la due?a le dijo:

-Se?ora, ?No ten?is un pedazo de pan para un soldado que viene muerto de hambre de la guerra?

Y la mujer le mira de arriba a bajo y responde:

-Pero, ?Est?s loco? ?No sabes que no hay pan, que no tenemos nada? ?C?mo te atreves!

Y a golpes y a patadas lo sac? fuera de la casa.

Pobre soldado. Prueba fortuna en una y otra casa, haciendo la misma petici?n y recibiendo a cambio peor respuesta y peor trato.

El soldado casi desfallecido, no se dio por vencido. Cruz? el pueblo de cabo a rabo y lleg? al final, donde estaba el lavadero p?blico. Hall? unas cuantas muchachas y les dijo:

-?Muchachas! ?No hab?is probado nunca la sopa de piedras que hago?

Las muchachas se mofaron de ?l diciendo:

-?Una sopa de piedras? No hay duda de que est?s loco.

Pero hab?a unos ni?os que estaban espiando y se acercaron al soldado cuando ?ste se marchaba decepcionado.

-Soldado, ?te podemos ayudar? Le dijeron.

-?Claro que s?! Necesito una olla muy grande, un pu?ado de piedras, agua y le?a para hacer el fuego.

R?pidamente los chiquillos fueron a buscar lo que el soldado hab?a pedido. Encienden el fuego, ponen la olla, la llenan de agua, lavan muy bien las piedras y las echana hasta que el agua comenz? a hervir.

-" ?Podemos probar la sopa?" preguntan impacientes los chiquillos.

-?Calma, calma!.

El soldado la prob? y dijo:

-Mm... ¡Qu? buena, pero le falta una pizquita de sal!

-En mi casa tengo sal -dijo un ni?o. Y sali? a por ella. La trajo y el soldado la ech? en la olla.

Al poco tiempo volvi? a probar la sopa y dijo:

-Mm... ?qu? rica! Pero le falta un poco de tomate.

Y un ni?o que se llamaba Luis fue a su casa a buscar unos tomates, y los trajo enseguida.

En un periquete los ni?os fueron trayendo cosillas: patatas, lechuga, arroz y hasta un trozo de pollo.

La olla se llen?, el soldado removi? una y otra vez la sopa hasta que de nuevo la prob? y dijo:

-Mm... es la mejor sopa de piedras que he hecho en toda mi vida. ?Venga, venga, id a avisar a toda la gente del pueblo que venga a comer! ?Hay para todos! ?Que traigan platos y cucharas!

Reparti? la sopa. Hubo para todos los del pueblo que avergonzados reconocieron que, si bien era verdad que no ten?an pan, juntos pod?an tener comida para todos.

Y desde aquel d?a, gracias al soldado hambriento aprendieron a compartir lo que ten?an.

Jes?s dijo:
?Mas bienaventurado es dar que recibir? (Hechos 20:35)

As? como el hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por mucho? (Mateo 20:28).

"Amaos unos a otros con amor fraternal" Romanos 12:10

Paz y bien.

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Publicado por mario.web @ 14:05
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