Jueves, 30 de septiembre de 2010

Aunque no hay nada tan excelso como la Majestad divina ni tan abyecto como el hombre ?considerado como pecador?, con todo, la augusta Majestad no desde?a nuestros homenajes y se siente honrada cuando cantamos sus alabanzas. Ahora bien, la salutaci?n ang?lica es uno de los c?nticos m?s bellos que podemos entonar a la gloria del Alt?simo: ?Te cantar? un c?ntico nuevo? Sal 144(143),9. La salutaci?n ang?lica es precisamente el c?ntico nuevo que David predijo se cantar?a en la venida del Mes?as.

Hay un c?ntico antiguo y un c?ntico nuevo. El antiguo es el que cantaron os israelitas en acci?n de gracias por la creaci?n, la conservaci?n, la liberaci?n de la esclavitud, el paso del mar Rojo, el man? y todos los dem?s favores celestiales. El c?ntico nuevo es el que entonan los cristianos en acci?n de gracias por la encarnaci?n y la redenci?n. Dado que estos prodigios se realizaron por el saludo del ?ngel, repetimos esta salutaci?n para agradecer a la Sant?sima Trinidad por tan inestimables beneficios.

Alabamos a Dios Padre por haber amado tanto al mundo que le dio su Unig?nito para salvarlo. Bendecimos a Dios Hijo por haber descendido del cielo a la tierra, por haberse hecho hombre y habernos salvado. Glorificamos al Esp?ritu Santo por haber formado en el seno de la Virgen Mar?a su cuerpo pur?simo, que fue v?ctima de nuestros pecados. Con estos sentimientos de gratitud debemos rezar la salutaci?n ang?lica, acompa??ndola de actos de fe, esperanza, caridad y acci?n de gracias por el beneficio de nuestra salvaci?n.

Aunque este c?ntico nuevo se dirige directamente a la Madre de Dios y contiene sus elogios, es ?no obstante? muy glorioso para la Sant?sima Trinidad, porque todo el honor que tributamos a la Sant?sima Virgen vuelve a Dios, causa de todas sus perfecciones y virtudes. Con ?l glorificamos a Dios Padre, porque honramos a la m?s perfecta de sus creaturas. Glorificamos al Hijo, porque alabamos a su pur?sima Madre. Glorificamos al Esp?ritu Santo, porque admiramos las gracias con que colm? a su esposa.

Del mismo modo que la Sant?sima Virgen con su hermoso c?ntico, el Magnificat, dirige a Dios las alabanzas y bendiciones que le tribut? Santa Isabel por su eminente dignidad de Madre del Se?or, dirige inmediatamente a Dios los elogios y bendiciones que le presentamos mediante la salutaci?n ang?lica.

Si la salutaci?n ang?lica glorifica a la Sant?sima Trinidad, tambi?n constituye la m?s perfecta alabanza que podemos dirigir a Mar?a.

Deseaba Santa Matilde saber cu?l era el mejor medio para testimoniar su tierna devoci?n a la Madre de Dios. Un d?a, arrebatada en ?xtasis, vio a la Sant?sima Virgen que llevaba sobre el pecho la salutaci?n ang?lica en letras de oro, y le dijo: ?Hija m?a, nadie puede honrarme con saludo m?s agradable que el que me ofreci? la adorabil?sima Trinidad. Por ?l me elev? a la dignidad de Madre de Dios. La palabra Ave ?que es el nombre de Eva? me hizo saber que Dios en su omnipotencia me hab?a preservado de toda mancha de pecado y de las calamidades a que estuvo sometida la primera mujer.

El nombre de Mar?a ?que significa Se?ora de la luz? indica que Dios me colm? de sabidur?a y luz, como astro brillante, para iluminar los cielos y la tierra.

Las palabras llena de gracia me recuerdan que el Esp?ritu Santo me colm? de tantas gracias, que puedo comunicarlas con abundancia a quienes las piden por mediaci?n m?a.

Diciendo el Se?or es contigo, siento renovarse la inefable alegr?a que experiment? cuando el Verbo eterno se encarn? en mi seno.

Cuando me dicen bendita t? eres entre todas las mujeres, tributo alabanzas a la misericordia divina, que se dign? elevarme a tan alto grado de felicidad.

Ante las palabras bendito es el fruto de tu vientre, Jes?s, todo el cielo se alegra conmigo al ver a Jes?s, mi Hijo, adorado y glorificado por haber salvado al hombre?.

Mar?a del Rosario de San Nicol?s nos dice:

28/4/1989??? -??? N? 1648

Guardad hijos m?os, en vuestra tarea diaria, un tiempo para el Se?or.

Vuelvo a repetiros: Rezad el Santo Rosario, meditadlo. Dad vuestro s?, como lo dio vuestra Madre; acompa?ad a Jesucristo, a beber de Su C?liz; abrid las puertas de vuestro coraz?n; preparad vuestro esp?ritu para que pod?is recibir un d?a, la Gloriosa Venida de Mi Hijo.

Estad en completa uni?n con la Madre y no os afectar? ning?n mal.

Gloria al Alt?simo.


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Publicado por mario.web @ 8:42
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