Mi?rcoles, 20 de octubre de 2010

Evangelio:?Lc 6,27-38
En aquel tiempo, Jes?s dijo a sus disc?pulos: ?Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los aborrecen, bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes los difaman. Al que te golpee en una mejilla, pres?ntale la otra; al que te quite el manto, d?jalo llevarse tambi?n la t?nica. Al que te pida, dale; y al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Traten a los dem?s como quieran que los traten a ustedes; porque si aman s?lo a los que los aman, ?qu? hacen de extraordinario? Tambi?n los pecadores aman a quienes los aman. Si hacen el bien s?lo a los que les hacen el bien, ?qu? tiene de extraordinario? Lo mismo hacen los pecadores. Si prestan solamente cuando esperan cobrar, ?qu? hacen de extraordinario? Tambi?n los pecadores prestan a otros pecadores, con la intenci?n de cobr?rselo despu?s. Ustedes, en cambio, amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar recompensa. As? tendr?n un gran premio y ser?n hijos del Alt?simo, porque ?l es bueno hasta con los malos y los ingratos. Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso.
No juzguen y no ser?n juzgados; no condenen y no ser?n condenados; perdonen y ser?n perdonados; den y se les dar?: recibir?n una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su t?nica. Porque son la misma medida con que midan, ser?n medidos?.

Oraci?n introductoria:
Gracias Se?or por tu misericordia, por tu perd?n y por tu compasi?n para conmigo. A pesar de mis infidelidades y fallos, T? sigues esperando en m?, T? sigues ofreci?ndome tu gracia. Ay?dame a no defraudarte y a corresponderte hoy m?s que ayer.

Petici?n:
Dios m?o, ay?dame a ser misericordioso, como T? eres misericordioso.

Meditaci?n:
?Tener en s? un amor que va m?s all? de mis intenciones personales indica que la fuente del amor est? en m?. As?, por una parte, podemos decir que sin una cierta apertura al amor Cristo no entra en nosotros, pero por otra, Cristo se convierte en fuente de amor y nos transforma. Queridos amigos, esta experiencia es muy importante para nosotros, hoy, para encontrar los criterios que nos indique si estamos realmente cerca de Dios, si Dios existe y vive en nosotros. El amor de Dios crece en nosotros si permanecemos unidos a ?l con la oraci?n y con la escucha de su palabra, con la apertura del coraz?n. Solamente el amor divino nos hace abrir el coraz?n a los dem?s y nos hace sensibles a sus necesidades, haci?ndonos considerar a todos como hermanos y hermanas e invit?ndonos a responder con amor al odio y con el perd?n a la ofensa (?). Lo esencial para todo disc?pulo de Jes?s es crecer en el amor y as? crecemos en el conocimiento de Cristo mismo? (Benedicto XVI, 16 de septiembre de 2009).?

Reflexi?n apost?lica:
El Se?or nos da una gu?a pr?ctica y esencial para nuestra conducta: tratar a los dem?s como nos gustar?a ser tratado. Esto se traduce en comprender las limitaciones, disculpar las faltas, prestar atenci?n a las necesidades de los dem?s, ponerse en el lugar del otro, ofrecer comprensi?n, ser pacientes, etc. En la medida en que crezcamos en el amor a los dem?s, nos haremos m?s capaces de experimentar el amor de Dios.

Prop?sito:
Me reconciliar? con una persona con la que tenga alg?n tipo de enemistad.

Di?logo con Cristo:
Se?or, T? me ense?as que debemos perdonar siempre y a todos. No permitas que albergue en mi coraz?n ning?n rencor, ning?n resentimiento, ninguna enemistad. Haz mi coraz?n semejante al tuyo, dame la capacidad de ser misericordioso, como T? lo eres conmigo.

?La santidad, la aut?ntica santidad, est? en el amor? (Cristo al centro, n. 1971).

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 10:19
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