Mi?rcoles, 20 de octubre de 2010

Evangelio:?Lc 6,39-42
En aquel tiempo, Jes?s propuso a sus disc?pulos este ejemplo: ??Puede acaso un ciego guiar a otro ciego? ?No caer?n los dos en un hoyo? El disc?pulo no es superior a su maestro; pero cuando termine su aprendizaje, ser? como su maestro. ??Por qu? ves la paja en el ojo de tu hermano y no la viga que llevas en el tuyo? ?C?mo te atreves a decirle a tu hermano: ?D?jame quitarte la paja que llevas en el ojo?, si no adviertes la viga que llevas en el tuyo? ?Hip?crita! Saca primero la viga que llevas en tu ojo y entonces podr?s ver, para sacar la paja del ojo de tu hermano?.

Oraci?n introductoria:
Se?or, soy un ciego en la vida espiritual, con una fe d?bil incapaz de iluminar las realidades cotidianas de mi vida. Dame una fe fuerte, segura, formada, en una palabra, una fe luminosa. Jes?s, dame unos ojos nuevos que me permitan ver todo con la fe.

Petici?n:
Dios m?o, ay?dame a descubrir tu mano en todo lo que me acontece.

Meditaci?n:
?Es preciso reafirmar con fuerza que la Iglesia y cada uno de los cristianos s?lo pueden ser luz, que gu?a a Cristo, si se alimentan asidua e ?ntimamente de la Palabra de Dios. La Palabra, y ciertamente no nosotros, es la que ilumina, purifica y convierte. Nosotros somos servidores de la Palabra de vida. San Pablo se conceb?a a s? mismo y su ministerio como un servicio al Evangelio. ?Todo lo hago por el Evangelio?, escribe (1 Co 9, 23). Lo mismo deber?a poder decir tambi?n la Iglesia, cada comunidad eclesial, cada obispo y cada presb?tero: todo lo hago por el Evangelio. Queridos hermanos y hermanas, orad por nosotros, los pastores de la Iglesia, a fin de que, asimilando diariamente la Palabra de Dios, podamos transmitirla con fidelidad a los hermanos. Pero tambi?n nosotros oramos por todos vosotros, los fieles, porque cada cristiano, por el Bautismo y la Confirmaci?n, est? llamado a anunciar a Cristo, luz del mundo, con la palabra y el testimonio de su vida? (Benedicto XVI, 6 de enero de 2009).

Reflexi?n apost?lica:
Un apostolado que no brote de una fuente caudalosa de oraci?n, de vida interior, de virtudes teologales, est? llamado al fracaso. Antes de conquistar a los dem?s para Cristo, hay que dejarse conquistar por ?l en la oraci?n. S?lo si tenemos metido a Cristo en lo hondo de nuestro ser y de nuestro obrar podremos darlo a los dem?s. Cada d?a ha de alentar en el miembro del Regnum Christi este esp?ritu de oraci?n.

Prop?sito:
Leer todos los d?as un n?mero del Compendio del Catecismo de la Iglesia Cat?lica para estar en condiciones de transmitir mi fe a los dem?s.

Di?logo con Cristo:
Jesucristo, quiero iluminar mi vida con la luz de tu Palabra y conducirme en todo siguiendo los criterios de tu evangelio. Te pido me concedas esta gracia, por intercesi?n de mi Madre, la Virgen Mar?a.

?Una escucha atenta de la Palabra de Dios es indispensable para no tener un coraz?n seco y ?rido, falto de amor? (Cristo al centro, n. 2157).

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 10:20
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