Mi?rcoles, 20 de octubre de 2010

Evangelio:?Lc 7,1-10
En aquel tiempo, cuando Jes?s termin? de hablar a la gente, entr? en Cafarna?m. Hab?a all? un oficial romano, que ten?a enfermo y a punto de morir a un criado muy querido. Cuando le dijeron que Jes?s estaba en la ciudad, le envi? a algunos de los ancianos de los jud?os para rogarle que viniera a curar a su criado. Ellos, al acercarse a Jes?s, le rogaban encarecidamente, diciendo: ?Merece que le concedas ese favor, pues quiere a nuestro pueblo y hasta nos ha construido una sinagoga?. Jes?s se puso en marcha con ellos. Cuando ya estaba cerca de la casa, el oficial romano envi? unos amigos a decirle: ?Se?or, no te molestes, porque yo no soy digno de que T? entres en mi casa; por eso ni siquiera me atrev? a ir persoalmente a verte. Basta con que digas una sola palabra y mi criado quedar? sano. Porque yo, aunque soy un subalterno, tengo soldados bajo mis ?rdenes y le digo a uno: ??Ve!? y va; a otro: ??Ven!? y viene; y a mi criado: ??Haz esto!?, y lo hace?. Al o?r esto, Jes?s qued? lleno de admiraci?n, y volvi?ndose hacia la gente que lo segu?a, dijo: ?Yo les aseguro que ni en Israel he hallado una fe tan grande?. Los enviados regresaron a la casa y encontraron al criado perfectamente sano.

Oraci?n introductoria:
Dios m?o, quiero comenzar esta meditaci?n haciendo un acto de humildad sincero, como lo hizo el oficial romano del que nos habla el evangelio. ?No soy digno? de estar en tu presencia, de recibirte en la Eucarist?a, de tenerte como mi alimento.

Petici?n:
Se?or, no soy digno de postrarme en tu presencia, ?pero una palabra tuya bastar? para sanarme?.

Meditaci?n:
?Podr?a decirse que Juan de Antioqu?a, llamado Cris?stomo, o sea, ?boca de oro? por su elocuencia, sigue vivo hoy, entre otras razones, por sus obras (?).? Su teolog?a es exquisitamente pastoral; en ella es constante la preocupaci?n de la coherencia entre el pensamiento expresado por la palabra y la vivencia existencial (?). Poco antes de su muerte, escribi? que el valor del hombre est? en el ?conocimiento exacto de la verdadera doctrina y en la rectitud de vida?. Las dos cosas, conocimiento de la verdad y rectitud de vida, van juntas: el conocimiento debe traducirse en vida. Todas sus intervenciones se orientaron siempre a desarrollar en los fieles el ejercicio de la inteligencia, de la verdadera raz?n, para comprender y poner en pr?ctica las exigencias morales y espirituales de la fe (?). Su proyecto pastoral se insertaba en la vida de la Iglesia, en la que los fieles laicos con el bautismo asumen el oficio sacerdotal, real y prof?tico (?). De aqu? brota el deber fundamental de la misi?n, porque cada uno en alguna medida es responsable de la salvaci?n de los dem?s? (Benedicto XVI, 19 de septiembre de 2007).

Reflexi?n apost?lica:
Por las palabras del Evangelio podemos entrever que el oficial romano no s?lo ten?a fe en Jes?s, sino que su fe iba acompa?ada de las obras; los mismos jud?os le dijeron al Se?or que el centuri?n les hab?a construido una sinagoga. ?La fe se enciende con la caridad!

Prop?sito:
Me esforzar? por acercar a Dios a todas las personas con las que me encuentre hoy por medio de mi testimonio, palabra o invitaci?n, etc.

Di?logo con Cristo:
Se?or, de nada me sirve la fama, el dinero, los bienes, las apariencias? Yo mismo sin tu gracia, soy nada y muy poca cosa. Quiero ser pobre de esp?ritu como T?. Quiero ser humilde siervo de todos, porque s?lo los sencillos gozar?n de tu Reino por siempre.

?Cristo no entrar? en nuestras vidas si antes no nos convence, no tanto por la raz?n cuanto por la fe hecha vida? (Cristo al centro, n. 114).

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 11:03
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