Mi?rcoles, 20 de octubre de 2010

Evangelio:?Lc 9,46-50
Un d?a, surgi? entre los disc?pulos una discusi?n sobre qui?n era el m?s grande de ellos. D?ndose cuenta Jes?s de lo que estaban discutiendo, tom? a un ni?o, lo puso junto a s? y les dijo: ?El que reciba a este ni?o en mi nombre, me recibe a m?; y el que me recibe a m?, recibe tambi?n al que me ha enviado. En realidad el m?s peque?o entre todos ustedes, ese es el m?s grande?. Entonces, Juan le dijo: ?Maestro, vimos a uno que estaba expulsando a los demonios en tu nombre; pero se lo prohibimos, porque no anda con nosotros?. Pero Jes?s respondi?: ?No se lo proh?ban, pues el que no est? contra ustedes, est? en favor de ustedes?.

Oraci?n introductoria:
Se?or, conc?deme iniciar esta meditaci?n con un coraz?n de ni?o, es decir, consciente de mi peque?ez, de mi fragilidad y pobreza. Dame un esp?ritu humilde y sencillo para escuchar tus palabras en esta oraci?n y para recibirte en mi coraz?n.

Petici?n:
Jes?s, conc?deme ser valiente y generoso en la entrega de mi mismo a los dem?s.

Meditaci?n:
?Hemos visto c?mo san Pablo encontr? en el ?camino de la cruz? el celo de su fe y encendi? la luz del amor. Hemos visto c?mo san Agust?n hall? su camino. Lo mismo san Francisco de As?s, san Vicente de Pa?l, san Maximiliano Kolbe, la madre Teresa de Calcuta... Del mismo modo tambi?n nosotros estamos invitados a encontrar nuestro lugar, a encontrar, como estos grandes y valientes santos, el camino con Jes?s y por Jes?s: el camino de la bondad, de la verdad; la valent?a del amor. Hemos comprendido que el v?a crucis no es simplemente una colecci?n de las cosas oscuras y tristes del mundo. Tampoco es un moralismo que, al final, resulta insuficiente. No es un grito de protesta que no cambia nada. El v?a crucis es el camino de la misericordia, y de la misericordia que pone el l?mite al mal (?). Es el camino de la misericordia y, as?, el camino de la salvaci?n. De este modo estamos invitados a tomar el camino de la misericordia y a poner, juntamente con Jes?s, el l?mite al mal. Pidamos al Se?or que nos ayude, que nos ayude a ser ?contagiados? por su misericordia? (Benedicto XVI, 14 de abril de 2006).

Reflexi?n apost?lica:
El Regnum Christi busca esto: ser una fuerza humilde, pero eficaz, al servicio de la Iglesia de Cristo, para ello, cada uno de los miembros del Movimiento debemos convertirnos en ap?stoles comprometidos en la transformaci?n del propio coraz?n y en la extensi?n del Reino de Cristo, por medio de apostolados de gran alcance y profundidad.

Prop?sito:
Comprometerme hoy a hacer algo por mi pa?s en el campo social.

Di?logo con Cristo:
Jesucristo, quiero recibir tu Reino con la sencillez, la pureza, la apertura y la docilidad de un ni?o. Me pongo de rodillas en lo m?s profundo de mi coraz?n y te digo que acepto tu Reino. Quiero configurar toda mi vida con tu Evangelio. Quiero que cambies mis criterios, mis reacciones, incluso mis sentimientos, y los hagas m?s acordes con tu caridad. Se?or, soy pobre, puedo muy poco por m? mismo, dame tu gracia para que puedas reinar finalmente y para siempre en mi coraz?n.

?El primer y fundamental llamado que Cristo hace a todo hombre es a seguir sus huellas por el camino del amor? (Cristo al centro, n. 1826).

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 11:11
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios