Mi?rcoles, 20 de octubre de 2010

Evangelio:?Mt 18,1-5.10
En cierta ocasi?n, los disc?pulos se acercaron a Jes?s y le preguntaron: ??Qui?n es m?s grande en el Reino de los cielos??. Jes?s llam? a un ni?o, lo puso en medio de ellos y les dijo: ?Yo les aseguro a ustedes que si no cambian y no se hacen como los ni?os, no entrar?n en el Reino de los cielos. As? pues, quien se haga peque?o como este ni?o, ese es el m?s grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un ni?o como ?ste en mi nombre, me recibe a m?. Cuidado con despreciar a uno de estos peque?os, pues yo les digo que sus ?ngeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que est? en el cielo?.

Oraci?n introductoria:
?ngel de mi guarda, te pido tu especial protecci?n en esta oraci?n para que me ayudes a conocer, amar e identificarme cada d?a m?s con el Se?or. Prot?geme de todo mal y cond?ceme hacia Cristo.

Petici?n:
Se?or, no permitas nunca que me separe de ti.

Meditaci?n:
?Para orar con la Palabra de Dios el s?lo pronunciar no es suficiente, se requiere la m?sica. Dos cantos de la liturgia cristiana provienen de textos b?blicos, que los ponen en los labios de los ?ngeles: el Gloria, que fue cantado por los ?ngeles al nacer Jes?s, y el Sanctus, que seg?n Isa?as 6 es la aclamaci?n de los Serafines que est?n junto a Dios. A esta luz, la Liturgia cristiana es invitaci?n a cantar con los ?ngeles y dirigir as? la palabra a su destino m?s alto? (Benedicto XVI, 12 de septiembre de 2008). ?El anuncio de los ?ngeles resuena para nosotros como una invitaci?n: ?sea? gloria a Dios en las alturas, ?sea? paz en la tierra a los hombres que ?l ama. El ?nico modo de glorificar a Dios y de construir la paz en el mundo consiste en la humilde y confiada acogida del (?) amor. Entonces, el canto de los ?ngeles puede convertirse en una oraci?n que podemos repetir con frecuencia (?). Un himno de alabanza a Dios en las alturas y una ferviente invocaci?n de paz en la tierra, que se traduzca en un compromiso concreto de construirla con nuestra vida? (Benedicto XVI, 27 de diciembre de 2006).

Reflexi?n apost?lica:
Como miembros del Movimiento Regnum Christi todos los d?as hemos de renovar nuestro compromiso a ser santos y aprovechar todas las oportunidades para crecer en el amor e identificarnos con Jesucristo. Hagamos siempre el bien y todo el bien que podamos.

Prop?sito:
Me unir? a los ?ngeles en su alabanza a Dios agradeci?ndole a ?l todos sus beneficios.

Di?logo con Cristo:
Se?or, ay?dame a tener una experiencia viva de ti, de tu amor, de tu misericordia. Pues con la fuerza de tu amor podr? ser un verdadero seguidor tuyo y ap?stol de tu Reino en el Regnum Christi.

?En esa entrega diaria a la gloria de Dios y a la salvaci?n de las almas encontrar?s la verdadera felicidad? (Cristo al centro, n. 1939).

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 11:18
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