Mi?rcoles, 20 de octubre de 2010

Evangelio:?Lc 11,29-32
En aquel tiempo, la multitud se api?aba alrededor de Jes?s y ?ste comenz? a decirles: ?La gente de este tiempo es una gente perversa. Pide una se?al, pero no se le dar? otra se?al que la de Jon?s. Pues as? como Jon?s fue una se?al para los habitantes de N?nive, lo mismo ser? el Hijo del hombre para la gente de este tiempo. Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina del sur se levantar? el d?a del juicio para condenarlos, porque ella vino desde los ?ltimos rincones de la tierra para escuchar la sabidur?a de Salom?n, y aqu? hay uno que es m?s que Salom?n. Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres de N?nive se levantar?n el d?a del juicio para condenarla, porque ellos se convirtieron con la predicaci?n de Jon?s, y aqu? hay uno que es m?s que Jon?s?.

Oraci?n introductoria:
Se?or, comienzo esta oraci?n haciendo un prop?sito sincero de conversi?n. Quiero cambiar todo aquello que no sea acorde a tus mandamientos, todo aquello que me aleje de ti, de la Iglesia y de los dem?s. ?Convierte mi coraz?n, Se?or!

Petici?n:
Jes?s, dame la gracia de convertir mi coraz?n de piedra en un coraz?n semejante al tuyo.

Meditaci?n:
?Podemos preguntarnos qu? valor y qu? sentido tiene para nosotros, los cristianos, privarnos de algo que en s? mismo ser?a bueno y ?til para nuestro sustento. Las Sagradas Escrituras y toda la tradici?n cristiana ense?an que el ayuno es una gran ayuda para evitar el pecado y todo lo que induce a ?l (?). Puesto que el pecado y sus consecuencias nos oprimen a todos, el ayuno se nos ofrece como un medio para recuperar la amistad con el Se?or. Es lo que hizo Esdras antes de su viaje de vuelta desde el exilio a la Tierra Prometida, invitando al pueblo reunido a ayunar ?para humillarnos ?dijo- delante de nuestro Dios? (8,21). El Todopoderoso escuch? su oraci?n y asegur? su favor y su protecci?n. Lo mismo hicieron los habitantes de N?nive que, sensibles al llamamiento de Jon?s a que se arrepintieran, proclamaron, como testimonio de su sinceridad, un ayuno diciendo: ?A ver si Dios se arrepiente y se compadece, se aplaca el ardor de su ira y no perecemos? (3,9). Tambi?n en esa ocasi?n Dios vio sus obras y les perdon? (Mensaje de Benedicto XVI para la Cuaresma 2009).

Reflexi?n apost?lica:
El Regnum Christi est? convencido de que la transformaci?n interior de la persona por la gracia constituye el verdadero motor para la transformaci?n del mundo y de la sociedad. En la medida en que cada uno se convierta m?s profundamente a Cristo, en esa medida construiremos un mundo distinto.

Prop?sito:
Me abstendr? de aquello que m?s me agrada en la comida y le ofrecer? a Dios este sacrificio en reparaci?n por los pecados del mundo.

Di?logo con Cristo:
Se?or, veo tanto mal en el mundo, hay tantas cosas que quisiera poder cambiar. Sin embargo, repasando el evangelio y las ense?anzas de la Iglesia, me doy cuenta que T? lo que nos pides es orar, acercarnos a los sacramentos, hacer verdadera penitencia por nuestros pecados y practicar la caridad. Dame la gracia de vivir as? cada d?a y de transmitir tu mensaje a los dem?s.

?Ciertamente, nunca te arrepentir?s de haber podido sufrir algo por Jesucristo? (Cristo al centro, n. 719).

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 11:20
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