Mi?rcoles, 20 de octubre de 2010

Evangelio:?Lc 12,1-7
En aquel tiempo, la multitud rodeaba a Jes?s en tan gran n?mero, que se atropellaban unos a otros. Entonces Jes?s les dijo a sus disc?pulos: ?Cu?dense de la levadura de los fariseos, es decir, de la hipocres?a. Porque no hay nada oculto que no llegue a descubrirse, ni nada secreto que no llegue a conocerse. Por eso, todo lo que ustedes hayan dicho en la oscuridad, se dir? a plena luz, y lo que hayan dicho en voz baja y en privado, se proclamar? desde las azoteas. ?Yo les digo a ustedes, amigos m?os: No teman a aquellos que matan el cuerpo y despu?s ya no pueden hacer nada m?s. Les voy a decir a qui?n han de temer: Teman a aquel que, despu?s de darles muerte, los puede arrojar al lugar de castigo. Se lo repito: A ?l s? tienen que temerlo. ??No se venden cinco pajarillos por dos monedas? Sin embargo, ni de uno solo de ellos se olvida Dios; y por lo que a ustedes toca, todos los cabellos de su cabeza est?n contados. No teman, pues, porque ustedes valen mucho m?s que todos los pajarillos?.

Oraci?n introductoria:
Se?or, conc?deme vivir con un gran abandono en tus manos, porque T? eres providente y tienes cuidado de todos nosotros, desde las cosas m?s peque?as hasta en los grandes acontecimientos; todo lo ordenas para nuestra salvaci?n y puedes sacar el bien mayor, incluso de las consecuencias de un mal. Conc?deme vivir con esta profunda convicci?n de que no nos pasa nada que T? no permitas y que todo lo que T? permites es por nuestro bien.

Petici?n:
Dios m?o, T? eres el Se?or de nuestras vidas, aun cuando los caminos de tu providencia nos parezcan incomprensibles. Ay?dame a ver tu mano en todos los acontecimientos.

Meditaci?n:
?Tal vez no son muchos los que se han destruido as?, los que son insanables para siempre, los que carecen de elemento alguno sobre el que pueda apoyarse el amor de Dios, los que no tienen en s? mismos una m?nima capacidad de amar. Esto ser?a el infierno. Por otra parte, son ciertamente pocos -o en cualquier caso no demasiados- los que son tan puros que pueden entrar inmediatamente en la comuni?n de Dios. Much?simos de nosotros esperamos que haya algo sanable en nosotros, que haya una voluntad final de servir a Dios y de servir a los hombres, de vivir seg?n Dios. Pero hay tantas y tantas heridas, tanta inmundicia. Tenemos necesidad de ser preparados, de ser purificados. ?sta es nuestra esperanza: incluso con tanta suciedad en nuestra alma, al final el Se?or nos da la posibilidad, nos lava por fin con su bondad que viene de su cruz. Nos hace as? capaces de existir eternamente para ?l. Y de tal forma el para?so es la esperanza, es la justicia por fin cumplida? (Benedicto XVI, 7 de febrero de 2008).

Reflexi?n apost?lica:
Nuestra espiritualidad en el Regnum Christi parte de una experiencia y una convicci?n profunda del amor eterno de Dios. Su amor est? en el origen de nuestra vocaci?n y en el centro de nuestra vida cristiana. Su amor es el gran motor para perseverar en nuestra misi?n de ap?stoles y hombres del Reino.

Prop?sito:
Aceptar todas las dificultades, cruces y contrariedades que Dios permita en mi vida con esp?ritu de fe.

Di?logo con Cristo:
Jesucristo, graba profundamente en mi coraz?n que las cosas s?lo son importantes en la medida en que nos permiten amarte. Quiero dejarme guiar por tu Providencia en todo momento.

?Dios quiere quitar a nuestro amor hacia ?l todas las escorias, purificarlo en el crisol para hacerlo m?s puro, fortalecerlo en la fe, hacerlo m?s fuerte que la muerte? (Cristo al centro, n. 612).

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 11:21
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