Viernes, 22 de octubre de 2010

Evangelio:?Lc 12,49-53
En aquel tiempo, Jes?s dijo a sus disc?pulos: ?He venido a traer fuego a la tierra, ?y cu?nto desear?a que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo, ?y c?mo me angustio mientras llega! ?Piensan acaso que he venido a traer paz a la tierra? De ning?n modo. No he venido a traer la paz, sino la divisi?n. De aqu? en adelante, de cinco que haya en una familia, estar?n divididos tres contra dos y dos contra tres. Estar? dividido el padre contra el hijo, el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra?.

Oraci?n introductoria:
Se?or, T? viniste a traer fuego a la tierra, ?cu?nto desear?a que ya estuviera ardiendo en mi coraz?n y c?mo lo ans?o! Dame ese fuego de tu amor, de la fe y de la esperanza pues s?lo con estas tres virtudes teologales puedo vivir en relaci?n contigo.

Petici?n:
Se?or, infunde en m? tu caridad divina para poder amarte sobre todas las cosas y a mi pr?jimo como a m? mismo.

Meditaci?n:
?Quien conozca, aunque sea m?nimamente, el evangelio de Cristo, sabe que es un mensaje de paz por excelencia (?) ?C?mo se explican, entonces, esas palabras suyas? (?). Esta expresi?n de Cristo significa que la paz que vino a traer no es sin?nimo de simple ausencia de conflictos. Al contrario, la paz de Jes?s es fruto de una lucha constante contra el mal. El combate que Jes?s est? decidido a librar no es contra hombres o poderes humanos, sino contra el enemigo de Dios y del hombre, contra Satan?s. Quien quiera resistir a este enemigo permaneciendo fiel a Dios y al bien, debe afrontar necesariamente incomprensiones y a veces aut?nticas persecuciones. Por eso, todos los que quieran seguir a Jes?s y comprometerse sin componendas en favor de la verdad, deben saber que encontrar?n oposiciones y se convertir?n, sin buscarlo, en signo de divisi?n entre las personas, incluso en el seno de sus mismas familias. En efecto, el amor a los padres es un mandamiento sagrado, pero para vivirlo de modo aut?ntico no debe anteponerse jam?s al amor a Dios y a Cristo? (Benedicto XVI, 19 de agosto de 2007).

Reflexi?n apost?lica:
Jes?s es signo de oposici?n. Ante ?l nadie puede permanecer indiferente. O estamos con Cristo o estamos contra ?l. Frente a su mensaje, los hombres tenemos que decidirnos. El amor que Cristo nos pide es tan grande que muchas veces nos implicar? tambi?n ir en contra de nosotros mismos, de los reclamos del ego?smo, de la sensualidad, de la propia voluntad o del ambiente. Cristo nos exige ir en contra de la pasividad y de la median?a. Nos llama a darle lo mejor de nuestro ser. Si Cristo muri? por nosotros, puede ped?rnoslo todo.

Prop?sito:
Fomentar hoy una actitud de combate y vigilancia para permanecer fiel al bien.

Di?logo con Cristo:
Jes?s, te pido que me des la madurez, la coherencia y el coraje para serte fiel siempre. Quiero seguirte en todas las circunstancias de la vida. Dame tu gracia para perseverar en mi prop?sito, si fuera necesario, hasta el martirio.

??Primero Dios y despu?s t?, primero Dios y despu?s los hombres, primero Dios y despu?s el mundo y las creaturas todas!? (Cristo al centro, n. 672).

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Publicado por mario.web @ 14:44
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