Jueves, 28 de octubre de 2010

Ahora, cuando estamos metidos de lleno en el tiempo caluroso del verano, y vemos acercarse el tiempo de vacaciones, comenzamos a ir preparando, sin prisa pero sin pausa, los ansiados d?as de descanso. Y por esta simple causa, tenemos la sensaci?n, de que la casa estuviera revuelta de arriba abajo y de derecha a izquierda, cuando del fondo de los armarios, sacamos aquellos objetos y ropas, que llenar?n a tope nuestras maletas, pero que creemos son imprescindibles para disfrutar de nuestro veraneo.
Es un rito, que seguimos por estas fechas, a?o tras a?o, aunque el anterior, nos haya demostrado, que el exceso de equipaje no haya sido totalmente el adecuado, pues la mayor?a de las veces, siempre hemos olvidado algo.
Sin embargo, al llegar ese d?a tan deseado y al quedarnos instalados, nos alegrar? contemplar el sol, algo tan maravilloso que har? sentirnos rejuvenecer, al acercarnos al mar, subir a la sierra o simplemente disfrutar de la naturaleza, estando al aire libre tomando el sol, para despu?s en el silencio de la noche, observar las estrellas y so?ar.
Y so?ar dej?ndonos impregnar por esos sue?os, que te hacen olvidar ilusiones perdidas en noches de soledad. Sue?os que te impiden mirar atr?s, esperando promesas ofrecidas y no cumplidas. Sue?os de esperanza, para llamar a puertas falsas, que nunca se abrir?n. Sue?os que te iluminen, para entender que los problemas surgen para ser resueltos, o sue?os animadores, para comprender que aunque amanezca un d?a nublado, no es eterno, pronto cambiar? y volver? un radiante d?a de sol. Sue?os de amor, que te liberen de la amargura del problema familiar vivido recientemente, en la confianza de que el despertar, no sea tan amargo. Sue?os de triunfo, para vivir con los brazos abiertos, buscando la verdad del error, amando la pureza y luchando por un mundo mejor.
En definitiva, aprovechar esos d?as dedicados al descanso, para intentar poner nuestro esp?ritu en paz, buscando en nuestros momentos de soledad y de reflexi?n, hablar con Jes?s con una oraci?n sencilla y sobre todo sincera.
Tener un di?logo, como se tiene con un buen amigo, sin prisas, sin palabras bonitas ni "rebuscadas" , sino poniendo todo el coraz?n posible, en ellas, para intentar de este modo, alcanzar la serenidad suficiente, que nos haga llegar junto a un esp?ritu santo, una visi?n y una claridad de nuestra voluntad, para no concederle importancia a las dificultades y desalientos que nos puedan surgir, al reconocernos estar, en manos de Dios.
Y de este modo, estoy convencido, disfrutaremos mejor de esos d?as de relajaci?n y de tranquilidad. Apartando y olvidando nuestras preocupaciones laborales y sumergi?ndonos en el descanso, adem?s de gozar plenamente de nuestra familia, de la que no nos separamos.
Por tal motivo, quiero desear a todos mis amigos lectores de mis modestos trabajos, que durante estas vacaciones, Jes?s de Nazaret y Maria, su madre, les acompa?en en todo momento. Y recordarles que Ellos, tambi?n en esta ?poca vacacional siguen pendientes de nosotros en la intimidad de cualquier oraci?n.


Publicado por mario.web @ 9:33
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