Jueves, 28 de octubre de 2010

Este Dios ?nico, es un Solo Dios y Tres Personas Distintas: Padre, Hijo y Esp?ritu Santo.

Este es el misterio m?s grande de nuestra fe, y nunca hubi?ramos averiguado por cuenta propia este misterio si Dios no lo hubiese revelado, porque nuestra raz?n llega hasta saber que existe un solo Dios. Pero que son Tres Personas y un S?lo Dios, eso solamente porque Dios lo quiso decir a sus hijos, los hombres.

?Y por qu? Dios se quiso revelar? Porque el amigo quiere comunicar su intimidad al amigo, y Dios nos considera sus amigos, como ya Jes?s lo ha dicho en el Evangelio: ?Ya no os llamo servidores, os llamo amigos?.

?Y c?mo respondemos los hombres a esta predilecci?n de Dios, a esta delicadeza y acto de amor? Muchas veces con indiferencia y falta de correspondencia. ?Qu? triste debe ser para Dios el encontrar corazones tan fr?os y hostiles a su Amor! Pensemos cuando nosotros nos abrimos al amigo y encontramos solo frialdad, ?qu? desilusi?n! ?Qu? dolor!

Este misterio de la Sant?sima Trinidad es justamente eso, un misterio; imposible de entender para la mente humana, porque trasciende la raz?n y nuestra pobre cabecita no da para tanto.

As? cuentan de San Agust?n que caminaba a la orilla del mar pensando y tratando de entender este misterio de c?mo Dios puede ser Uno y Tres Personas distintas. Y encontr? a un ni?o que hab?a hecho un hoyito en tierra y acarreaba el agua del mar y la volcaba dentro del hoyito. Cuando San Agust?n le pregunt? al ni?o qu? era lo que estaba haciendo, el ni?o respondi? que quer?a traer toda el agua del mar y meterla en ese pocito. ?Es imposible!, le dijo el santo. Y el ni?o le respondi?: Pues es m?s posible que yo logre eso, que el que t? entiendas el misterio de la Sant?sima Trinidad, y desapareci? porque ese ni?o era un ?ngel.

Este divino misterio lo proclamamos cada vez que nos hacemos la Se?al de la Cruz, pues decimos ?En el Nombre del Padre y del Hijo y del Esp?ritu Santo?. Es decir, empezamos la frase en singular (?En el Nombre?) y luego nombramos tres Personas (del Padre y del Hijo y del Esp?ritu Santo), y as? manifestamos creer en este misterio.

Tratemos de vivir una vida agradable a Dios, cumpliendo los Diez Mandamientos, para salvarnos e ir al Cielo a contemplar a este Dios que es la Belleza infinita.


Publicado por mario.web @ 11:57
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