Jueves, 28 de octubre de 2010

Mi padre era un se?or muy bien plantado,
?rbol con las ra?ces como espuelas,
que cargo con su infancia sin escuelas
con la firme actitud de un buen soldado.
Era su voluntad como el arado
al dividir los sue?os en parcelas;
sus manos eran rudos centinelas
que guardaban la paz del hombre honrado.
La muerte ? trama absurda de la vida ?
se ha llevado mi padre a su guarida
y quisiera retarla frente a frente.
La herida duele menos que el vac?o,
esta ausencia es un lento escalofr?o
por donde va mi pena torpemente.
Por donde va mi pena torpemente
sin que pueda medir la luz m?s cierta,
ni la palabra clave que despierta
en la verdad de Dios hecha simiente.
Sin que nada se salve del presente,
ni se pueda cruzar la ?nica puerta ?
Sin que se pueda hacer alguna oferta
que tuviera un destino permanente.
Si llegara de pronto alg?n remedio,
Si pudiera escaparme del asedio
y volver al comienzo de la prisa ?
En nombre de un se?or muy bien plantado
hoy quisiera dejarlo todo a un lado
y hasta llevar por fuera una sonrisa.


Publicado por mario.web @ 15:24
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